BUENOS DÍAS · Secundaria

“Las distintas religiones, a partir de la valoración de cada persona humana como criatura llamada a ser hijo o hija de Dios, ofrecen un aporte valioso para la construcción de la fraternidad y para la defensa de la justicia en la sociedad”. Encíclica Hermanos Todos



SEMANA
DEL ESPÍRITU
DE ASÍS
2020

Del 26 al 30 de octubre


LUNES 26 DE OCTUBRE

Hay ocasiones en las que diera la sensación de que el mundo late con fuerza a fin de mostrar algunas voces de alerta que, clamando al unísono, nos hagan virar en otra dirección. El próximo veintisiete de octubre se vuelve a conmemorar el encuentro en el que, hace ya treinta y cuatro años, la especial clarividencia profética de San Juan Pablo II convocó a los principales líderes de las distintas confesiones cristianas y de las grandes religiones del mundo con la única intención de orar por la Paz y conformar un testimonio vivo de tolerancia y respeto a través de un diálogo creador y constructivo. Todo ello, como no podía ser de otra manera, contextualizado en la simbólica ciudad de Asís, la tierra que alfombró los pies de San Francisco y Santa Clara. Los subsiguientes encuentros que, a partir de 1986 y en numerosos puntos del planeta, fue generando cada año la convocatoria originaria han procurado mantener el mismo espíritu inicial, prestando gran interés y esfuerzo, por un lado, al acompañamiento de la más que evidente crisis migratoria global, provocada, fundamentalmente, le pese a quien le pese, por la guerra y la pobreza; y por otro, incluyendo en su círculo, desde 2011 y con el impulso de Benedicto XVI, también a los no creyentes.

Es esta marea y su evolución en mitad del mundo y sus comunidades la que ayuda a moldear esa Iglesia en salida que proclama el papa Francisco, quien no hace más que invitar a sus fieles a no quedarse encerrados en los templos y a salir al encuentro del otro, sea quien sea y venga de donde venga. En cualquier caso, por muy avanzado que este discurso pueda parecer a sus afines o por mucho que haga chirriar los dientes a sus opositores, no se equivoquen: aunque, hasta ahora, poco o nada hemos hecho, esta iniciativa no se alza como algo novedoso.

Ya en septiembre de 1219, triunfó la presencia de los Hermanos Menores Franciscanos donde no triunfó la espada pues, con motivo de una particular tregua militar auspiciada en el contexto de la quinta cruzada, tuvo lugar el insólito encuentro entre San Francisco de Asís y el Sultán de Egipto Al Malik Al Kamel. Una reunión que propició la expansión y la llamada de los Hermanos Menores para vivir, desde entonces, entre musulmanes, pero no al margen de ellos. Les hablo de un acercamiento donde no hubo conversión ni al Cristianismo ni al Islam, pero sí una actitud de escucha, de diálogo y de presencia. 
 
CON ESTA ORACIÓN PEDIMOS LA PAZ:
Señor, hazme un instrumento de tu paz,
donde haya odio, ponga amor,
donde hay ofensa, perdón;
donde hay duda, fe,
donde hay desesperanza, esperanza;
Donde hay tinieblas, luz,
donde hay tristeza, alegría.
Oh Señor,
Que no busque yo tanto, ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender.
Ser amado como amar.
Porque dando se recibe.
Perdonando se es perdonado.
Y muriendo a si mismo
se nace a la vida eterna. AMÉN

MARTES 27 DE OCTUBRE

Hoy celebramos El Espíritu de Asis…Hace 34 años (27 DE OCTUBRE DE 1986), sucedía por primera vez este Encuentro en la pequeña ciudad de Asís, a la que acudieron ciento cincuenta representantes de las doce principales religiones del mundo. La intención era simple y profunda: orar por la paz y rechazar la guerra en cualquiera de sus manifestaciones.

Hoy, recordamos aquella primera reunión de todos los dirigentes religiosos y nos unimos con la misma intención: orar por la paz. Juntos, alumnos, profesores y religiosas, queremos hacer UN MINUTO DE SILENCIO recordando las peores guerras y desencuentros que asolan nuestro planeta y que traen como consecuencia la emigración de cientos de miles de personas, muchísimas de ellas convertidas en refugiados sin hogar, sin familia, luchando contra el hambre, el frío y las enfermedades. La guerra y todo lo que conlleva es una violación gravísima de los Derechos Humanos.

Desde el Colegio San Buenaventura de Capuchinos, siguiendo el Espíritu de Asís, queremos pedir la paz, unir nuestras voces con todas las personas buenas, sea cual sea su religión, que piden un mundo libre de guerras, conflictos, amenazas, torturas,...

Años tras año se viene celebrando esta Jornada el 27 de Octubre en recuerdo de aquél primer encuentro inspirador que sucedió a través del Papa San Juan Pablo II y que luego continuaría el Papa Benedicto XVI y el Papa Francisco en la actualidad.

Que la comunidad educativa de nuestro colegio celebre este día y que no desfallezcamos de pedirle a Dios nuestro Padre que conceda la paz en el mundo al tiempo que nos convirtamos en verdaderos agentes y portadores de ese don tan preciado y deseado que es el de PAZ

El Papa Francisco en el momento presente que vivimos, nos da cinco razones para seguir celebrando hoy el Espíritu de Asís:

1-dejar que el soplo del Espíritu nos haga instrumentos de paz.
2-desactivar los fundamentalismos desde la experiencia orante.
3-acompañar el fenómeno migratorio global.
4-tender la mano también hacia los alejados y no creyentes.
5-ayudar a concretar la Iglesia en salida.
 
CON ESTA ORACIÓN PEDIMOS LA PAZ:
Señor, hazme un instrumento de tu paz,
donde haya odio, ponga amor,
donde hay ofensa, perdón;
donde hay duda, fe,
donde hay desesperanza, esperanza;
Donde hay tinieblas, luz,
donde hay tristeza, alegría.
Oh Señor,
Que no busque yo tanto, ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender.
Ser amado como amar.
Porque dando se recibe.
Perdonando se es perdonado.
Y muriendo a si mismo
se nace a la vida eterna. AMÉN

MIÉRCOLES 28 DE OCTUBRE

San Juan Pablo II explicó en más de una ocasión, las características de estos encuentros EN EL ESPÍRITU DE ASÍS.

-Manifiestan al mundo que es bueno iniciar el siglo XXI no con discrepancias, sino con una visión común: el sueño de la unidad de la familia humana.

-Se busca “que una invocación común se eleve con insistencia desde la tierra hasta el Cielo para implorar del Omnipotente, en cuyas manos está el destino del mundo, el gran don de la paz, presupuesto necesario para todo compromiso serio al servicio del auténtico progreso de la humanidad”.

- Ayuda a todos los hombres a levantar la mirada y dirigirla hacia lo alto, hacia el único Dios y Padre de todos los pueblos de la Tierra. Algo importantísimo en este mundo donde el ateísmo ha impregnado a tantas sociedades.

-Se aprende a “estar juntos y a rezar según la propia tradición religiosa, sin confusión y en el respeto mutuo, conservando cada uno íntegras y sólidas las propias creencias”. No es rezar juntos sino estar juntos para rezar.

-Se llevan a cabo en un clima de fraternidad: el “espíritu de Asís”.

-Significa reconocer que las diferencias no nos empujan al enfrentamiento sino al respeto, a la colaboración leal y a la edificación de la paz.

-Han producido abundantes frutos de paz y de verdadera amistad.

-Han llegado a ser “un signo de paz”, un “signo de los tiempos”.

CON ESTA ORACIÓN PEDIMOS LA PAZ:
Señor, hazme un instrumento de tu paz,
donde haya odio, ponga amor,
donde hay ofensa, perdón;
donde hay duda, fe,
donde hay desesperanza, esperanza;
Donde hay tinieblas, luz,
donde hay tristeza, alegría.
Oh Señor,
Que no busque yo tanto, ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender.
Ser amado como amar.
Porque dando se recibe.
Perdonando se es perdonado.
Y muriendo a si mismo
se nace a la vida eterna. AMÉN

JUEVES 29 DE OCTUBRE

El Papa Juan Pablo II dijo en en el primer encuentro del ESPÍRITU DE ASÍS: "Es en si misma una invitación al mundo para que tome conciencia que existe otra dimensión de la paz y otro modo de promoverla, que no sólo es el resultado de negociaciones, de compromisos políticos, económicos". La convicción era que "la oración y el testimonio de los creyentes, independientemente de su tradición, puede hacer mucho por la paz en el mundo". El llamamiento fue escuchado, también desde el "mundo": durante toda el día callaron las armas.

En su discurso conclusivo, Juan Pablo II exhortó: “Sigan viviendo el mensaje de la paz, sigan viviendo el espíritu de Asís!”.

El "Espíritu de Asís" planea sobre las agitadas aguas de las religiones y crea maravillas de diálogo fraterno. Y la Iglesia se alegra de la salvación que no cesa de acoger, e invita a toda la humanidad a participar en ella.

Es locura -de la locura de Dios- lo que "el espíritu de Asís" puede inventar, imitando a los Ángeles que cantaban la noche de Navidad: "Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a los hombres que él ama".

La Comunidad de Sant’Egidio recogió el legado de aquella Jornada, y ha continuado viviendo y promoviendo el espíritu de Asís - amistad, oración y trabajo por la paz - en los Encuentros anuales de Oración por la Paz, desde el 1987 hasta el último Encuentro de Asís, recogiendo, en este peregrinaje de paz, cada vez más hombres y mujeres de religiones diversas, unidos por el deseo de construir juntos los caminos de la paz.

CON ESTA ORACIÓN PEDIMOS LA PAZ:
Señor, hazme un instrumento de tu paz,
donde haya odio, ponga amor,
donde hay ofensa, perdón;
donde hay duda, fe,
donde hay desesperanza, esperanza;
Donde hay tinieblas, luz,
donde hay tristeza, alegría.
Oh Señor,
Que no busque yo tanto, ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender.
Ser amado como amar.
Porque dando se recibe.
Perdonando se es perdonado.
Y muriendo a si mismo
se nace a la vida eterna. AMÉN

VIERNES 30 DE OCTUBRE

Discurso de despedida de San Juan Pablo II en la celebración del ESPÍRITU DE ASÍS:

“ … Lo que hemos hecho hoy en Asís, rezando y dando testimonio en favor de nuestro compromiso por la paz, tenemos que seguir haciéndolo cada día de nuestra vida. Lo que hemos hecho hoy es, efectivamente, de importancia vital para el mundo. Si el mundo tiene que continuar, y los hombres y mujeres tienen que sobrevivir en él, el mundo no puede prescindir de la oración.

…Esta es la lección permanente de Asís: es la lección de san Francisco, que encarnó un ideal atractivo para nosotros; es la lección de santa Clara, su primera seguidora. Es un ideal hecho de mansedumbre, humildad, de sentido profundo de Dios y de compromiso en servir a todos. San Francisco era un hombre de paz.

Recordemos que aquí abandonó la carrera militar que siguió un cierto tiempo en su juventud, y descubrió el valor de la pobreza, el valor de la vida sencilla y austera, imitando a Jesucristo, a quien quería servir. Santa Clara fue la mujer de la oración por excelencia. su unión con Dios en la oración apoyaba a Francisco y a sus seguidores, como nos apoya hoy.

… Francisco y Clara son ejemplos de paz: con Dios, consigo mismos, con todos los hombres y mujeres de este mundo. Que este hombre santo y esta santa mujer puedan inspirar a todos los hombres y mujeres de hoy a tener la misma fuerza de carácter y amor por Dios y por los hermanos, para proseguir por el sendero en el que tenemos que caminar juntos.

CON ESTA ORACIÓN PEDIMOS LA PAZ:
Señor, hazme un instrumento de tu paz,
donde haya odio, ponga amor,
donde hay ofensa, perdón;
donde hay duda, fe,
donde hay desesperanza, esperanza;
Donde hay tinieblas, luz,
donde hay tristeza, alegría.
Oh Señor,
Que no busque yo tanto, ser consolado como consolar,
ser comprendido como comprender.
Ser amado como amar.
Porque dando se recibe.
Perdonando se es perdonado.
Y muriendo a si mismo
se nace a la vida eterna. AMÉN

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