💜TIEMPO DE CUARESMA 2026💜
REFLEXIONES Y MATERIALES CUARESMA 2026 "LA CUARESMA EN EL CORAZÓN DE Francisco"
"Paz, fruto de Dios en mí." 📕Ev. de Jn (Resurrección de Lázaro)
🌈"Esperanza y vida nueva que pacifica"🌈
📜Herencia de Francisco: “Hazme instrumento de tu paz”.
Frase de la semana: “La paz empieza en el corazón que ama”.💙
VIERNES DE DOLORES
27 DE MARZO
34º - TIEMPO DE CUARESMA 🕀 SEMANA DE PASIÓN 🕀
Hoy es un día muy especial.
Estamos terminando la Cuaresma, un tiempo en el que hemos intentado ser mejores: ayudar más, compartir, pedir perdón… y querer un poquito más a los demás, como hacía San Francisco.
Y ahora empezamos algo muy importante: la Semana Santa. En Murcia veremos procesiones muy bonitas, pero hoy queremos aprender algo muy importante: no quedarnos solo en lo que vemos por fuera. Porque lo más importante está en el corazón.
Hoy en el colegio vamos a vivir momentos muy emocionantes:
- A las 10:30 La procesión por el patio con el abrazo de San Francisco a Cristo crucificado. y retransmitida en el canal de YouTube de Colegio, en el "set" estará un año más Manolo Canteras, invitándonos a no perder detalle y comentándonos la procesión a su lado este año estará Clara López comentando historia, curiosidades, experiencias y cosas que seguro nos van a sorprender
- Y a las 12:00 el traslado de la Cruz de San Damián (Retransmitida en directo por el canal de INSTAGRAM DE LA CORAL SAN BUENAVEBTURA) hasta nuestra iglesia. La Cruz que mañana saldrá en la procesión de nuestra Cofradía EL CRISTO DE LA FÉ, una cruz que para los franciscanos representa todo lo que somos, lo que hacemos y hacia dónde vamos y que en la procesión será guía de los penitentes del Cristo. Además este año con motivo del os 75 años de la apertura del edificio actual del Colegio, hemos querido que la cruz se note todavía más, en diálogo con la Cofradía y con su aprobación, tenemos el cargo de PORTADOR/A DE LA CRUZ, Este año hemos pensado que la que mejor puede representar al Colegio en esta procesión será: CATALINA ROS RIVAS, profesora de Infantil y parte integrante del Equipo de Pastoral
Esa cruz nos recuerda que Jesús nos quiere muchísimo.
Y nosotros… también podemos demostrar ese amor: ayudando compartiendo
Y nosotros… también podemos demostrar ese amor: ayudando compartiendo
siendo buenos compañeros
Oración
Jesús,
gracias por querernos tanto.
Ayúdanos a tener un corazón bueno,
como el de San Francisco.
Que sepamos querer a los demás,
ayudar y compartir,
también en vacaciones.
Bendice a nuestro colegio,
a nuestras familias
y a todos nuestros compañeros.
Y acompáñanos en esta Semana Santa,
para vivirla con alegría y con amor.
Amén.
Jesús,
gracias por querernos tanto.
Ayúdanos a tener un corazón bueno,
como el de San Francisco.
Que sepamos querer a los demás,
ayudar y compartir,
también en vacaciones.
Bendice a nuestro colegio,
a nuestras familias
y a todos nuestros compañeros.
Y acompáñanos en esta Semana Santa,
para vivirla con alegría y con amor.
Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
YA ESTÁN DE VUELTA LOS PEREGRINOS, DAMOS GRACIAS A DIOS POR LAS EXPERIENCIAS VIVIDAS Y QUE TENGAN UN BUEN VIAJE DE VUELTA. LOS ESPERAMOS. ¡BUEN CAMINO!
“Después de lavarles los pies, se puso el manto, se sentó de nuevo a la mesa y les dijo: ¿Entendéis lo que os he dicho? Vosotros me llamáis el maestro y el Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, también vosotros os lo debéis lavar los unos a otros. Yo os he dado ejemplo, para que hagáis vosotros lo mismo que he dado yo. Os aseguro que el criado no es más que su amo, ni el enviado más que quien lo envía.” Estamos en Cuaresma y dentro de unos días en Pascua. Es un buen momento para pararnos a pensar personalmente en esta cualidad y ver si somos personas serviciales, cristianos al servicio de los demás.
En nuestra oración de hoy pedimos también por nuestros alumnos, alumnas y profesores que están haciendo el camino de Santiago. Que esta oportunidad que les regala la vida de poder ponerse en camino toque sus corazones y descubran las maravillas que Dios hace en sus vidas, pedimos para que hagan un buen camino. Hoy: MELIDE - ARZÚA 14,1 KM. (3HORAS APROX.)
ORACIÓN
ORACIÓN
Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. Que allá donde hay odio, yo ponga el amor. Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión. Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe. Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza. Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz. Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría. Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar. Porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, es perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna.
“Os doy un mandato nuevo, que os améis unos a otros como YO os he amado: amaos así unos a otros. En eso conocerán todos que sois mis discípulos, en que améis unos a otros.” Amor es entrega. No hay amor más grande, entrega más grande…que DAR LA VIDA por los demás.
Jesús dio su vida, murió crucificado por nosotros. No hace falta morir para dar la
vida por los demás. Damos nuestra vida a los demás cuando compartimos nuestro tiempo con los que nos rodean. Damos nuestra vida a los demás cuando damos lo mejor de cada uno. Damos nuestra vida a los demás cuando estamos con aquellos que lo necesitan en situaciones difíciles. Damos nuestra vida a los demás… A lo largo de la vida aparecerán situaciones que midan cuál es nuestro nivel de entrega. Dios nos pondrá a prueba.
En nuestra oración de hoy pedimos también por nuestros alumnos, alumnas y profesores que están haciendo el camino de Santiago. Que esta oportunidad que les regala la vida de poder ponerse en camino toque sus corazones y descubran las maravillas que Dios hace en sus vidas, pedimos para que hagan un buen camino. Hoy: MELIDE - ARZÚA 14,1 KM. (3HORAS APROX.)ORACIÓN
Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. Que allá donde hay odio, yo ponga el amor. Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión. Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe. Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza. Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz. Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría. Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar. Porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, es perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna.
La oración que sigue transformando el corazón del mundo
Aunque no aparece en los escritos originales de San Francisco de Asís, la célebre oración conocida como “Hazme un instrumento de tu paz” expresa con total fidelidad el espíritu franciscano. Por ello, la tradición cristiana la ha ligado íntimamente al Pobrecillo de Asís y ha encontrado en ella un camino sencillo, profundo y siempre actual para caminar hacia Cristo.
La fuerza de esta plegaria radica en su total sintonía con el Evangelio. Cada una de sus peticiones —llevar amor donde hay odio, perdón donde hay ofensa, unión donde hay discordia— refleja el mismo corazón de Cristo, que vino al mundo “no para ser servido, sino para servir”.
Quien la reza sinceramente se coloca en actitud de discípulo y de misión. No pide ser consolado, sino consolar; no busca ser amado, sino amar. Así, la oración se convierte en un verdadero programa de vida en clave evangélica.
La palabra instrumento revela una verdad central: no somos la fuente de la paz, sino canales de ella. La paz auténtica solo puede venir de Dios. Ser instrumentos implica dejar a Dios actuar, abrirle espacio en el propio corazón, renunciar al orgullo y vivir en docilidad.
San Francisco entendió que la conversión comienza cuando uno se vacía de su egoísmo para dejar que Cristo viva en él. Por eso, la oración es también un acto de humildad: reconoce que la paz no se impone, sino que se encarna.
El texto de la oración es sorprendentemente actual. En un mundo marcado por polarizaciones, tensiones sociales, agresividad y heridas personales, la petición de ser “sembradores” de amor, esperanza, fe y alegría es casi profética.
Cada actitud que la oración propone supone un acto de resistencia espiritual frente a las dinámicas del odio y la indiferencia: Amar donde hay odio: elegir ver al otro como hermano; perdonar donde se ofende: romper la cadena del rencor; poner unión donde hay discordia: ser puente y no muro; y levar la luz donde hay tinieblas: testimoniar a Cristo incluso en los ambientes más difíciles.
La segunda parte de la oración es una pequeña síntesis de la sabiduría evangélica. Francisco comprendió que el amor cristiano es fecundo precisamente cuando renuncia a buscarse a sí mismo. Es en el acto de darse donde se experimenta la verdadera alegría.
“Es muriendo como se resucita a la vida eterna” no es una frase poética: es la esencia del cristianismo. Morir a las propias seguridades, al orgullo, a la necesidad de tener siempre la razón… es abrir la puerta para que la vida nueva de Cristo brote en nosotros.
Rezar esta oración hoy significa asumir una tarea evangelizadora. El mundo necesita testigos de paz: familias que sepan dialogar, jóvenes que busquen construir y no destruir, comunidades cristianas que respondan a la violencia con misericordia, y creyentes que irradien esperanza aun en medio de las pruebas. La oración no pide resultados, sino fidelidad. No exige que el mundo cambie primero, sino que el cristiano dé el primer paso.
“Hazme un instrumento de tu paz” no es solo un texto para recitar, sino un estilo de vida inspirado por San Francisco de Asís. Es una invitación a acoger la paz que viene de Dios, dejarse transformar por ella y convertirla en un don para los demás. Si cada cristiano hiciera suya esta oración, el mundo tendría más luz, más misericordia y más esperanza. Porque la paz verdadera siempre comienza en un corazón que se deja habitar por Cristo.
En nuestra oración de hoy pedimos también por nuestros alumnos, alumnas y profesores que están haciendo el camino de Santiago. Que esta oportunidad que les regala la vida de poder ponerse en camino toque sus corazones y descubran las maravillas que Dios hace en sus vidas, pedimos para que hagan un buen camino. Hoy: PALAS DE REI - MELIDE 14,4 KM. (3HORAS APROX.)ORACIÓN
Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. Que allá donde hay odio, yo ponga el amor. Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión. Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe. Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza. Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz. Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría. Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar. Porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, es perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna.
30º - TIEMPO DE CUARESMA 🕀 SEMANA DE PASIÓN 🕀
LUNES: ORACIÓN DE BUENOS DÍAS Y/O TRABAJO DE CUARESMA
ORACIÓN DE BUENOS DÍAS: Resumen del Evangelio Juan 11, 1-44, 5º DOMINGO DE CUARESMA
Lázaro de Betania, hermano de María y Marta, enferma.
Jesús, a pesar de amarles, retrasa su visita dos días, afirmando que la enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios. Cuando Jesús llega, Lázaro lleva cuatro días muerto. Marta y María expresan su dolor y fe, creyendo que si Jesús hubiera estado allí, su hermano no habría muerto. Ante el dolor de las hermanas y los judíos, Jesús se conmueve profundamente y llora, demostrando su humanidad. Jesús ordena quitar la piedra del sepulcro, a pesar de la objeción de Marta por el olor del cadáver (lleva cuatro días). Jesús ora al Padre y grita: "¡Lázaro, sal fuera!". Lázaro sale vivo, aún envuelto en vendas, lo que provoca que muchos judíos crean en Jesús, mientras las autoridades deciden matarlo.
Jesús, a pesar de amarles, retrasa su visita dos días, afirmando que la enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios. Cuando Jesús llega, Lázaro lleva cuatro días muerto. Marta y María expresan su dolor y fe, creyendo que si Jesús hubiera estado allí, su hermano no habría muerto. Ante el dolor de las hermanas y los judíos, Jesús se conmueve profundamente y llora, demostrando su humanidad. Jesús ordena quitar la piedra del sepulcro, a pesar de la objeción de Marta por el olor del cadáver (lleva cuatro días). Jesús ora al Padre y grita: "¡Lázaro, sal fuera!". Lázaro sale vivo, aún envuelto en vendas, lo que provoca que muchos judíos crean en Jesús, mientras las autoridades deciden matarlo.
BUENA NOTICIA DE JESÚS EL SEÑOR
PENSAMIENTO FRANCISCANO
Jesús nos enseña que Él es la vida, y que su amor es más fuerte que la tristeza. Como san Francisco, confiamos en Jesús, que nos regala esperanza, vida nueva y alegría para compartir.
Jesús nos quiere y siempre nos da vida y esperanza.
"Lázaro, la vida que vuelve a abrazar"
La resurrección es volver a abrazar una y otra vez, es abrazarle ahí de nuevo, en lo cotidiano, en lo más humano, en lo que te hace «sentir en casa», de una vez y para siempre. No se trata solo de un milagro extraordinario, sino de un gesto profundamente humano y cercano. Jesús no llega como alguien distante, sino como amigo que llora, que se conmueve y que comparte el dolor.
En el Evangelio de la resurrección de Lázaro, Jesús se encuentra con el sufrimiento de Marta y María, con el miedo a la muerte y con la experiencia de la pérdida. Antes de devolver la vida a Lázaro, Jesús se deja tocar por el dolor. La resurrección comienza ahí: en el abrazo, en la presencia, en no huir del sufrimiento. Después llega la palabra que devuelve la vida y la esperanza.
San Francisco de Asís vivió la resurrección como un regreso continuo a lo esencial. Su encuentro con Cristo lo llevó a abrazar lo que antes evitaba: la pobreza, la fragilidad, el dolor de los demás. En ese abrazo —especialmente al leproso— Francisco descubrió una vida nueva. No fue una huida del mundo, sino una manera distinta de habitarlo, de hacerlo hogar, de sentirse “en casa” con Dios y con los hermanos.
Celebrando los 800 años de la muerte de san Francisco, este Evangelio nos recuerda que la resurrección no es solo algo que esperamos al final de la vida, sino una experiencia que comienza aquí y ahora. Cada vez que volvemos a amar, a perdonar, a confiar, algo resucita en nosotros. Jesús sigue llamándonos por nuestro nombre, invitándonos a salir de todo aquello que nos ata y a vivir con más libertad y esperanza.
ORACIÓN
Señor Jesús: Tú eres la resurrección y la vida. Dinos a menudo como a Lázaro: levántate, vive, no te quedes bajo la losa, ni a media vida. Gracias porque nos concedes creer y confiar en Ti. Gracias a Ti no hay ni enfermedad ni muerte que se resista a tu amor poderoso; no hay debilidad nuestra que se resista al poder de tu palabra de vida; no hay nada que hagamos que sea inútil, ni infecundo, ni absurdo; Desde Ti, nos ponemos en pie cada día. Desde Ti, nuestra debilidad se hace fuerte. Desde Ti, nuestro cansancio se hace de nuevo aliento de vida. Desde Ti, nuestro corazón herido se siente perdonado y sanado para la vida. AMÉN
UN RECUERDO Y UNA ORACIÓN POR NUESTROS ALUMNOS Y ALUMNAS QUE ESTÁN HACIENDO EL CAMINO DE SANTIAGO Y POR LOS PROFES QUE LES ACOMPAÑAN. ¡BUEN CAMINO!
Semana 5: "El mural del amor"
● Introducción:
El amor se vive en pequeñas acciones. Paz, fruto de Dios en mí.
El amor no siempre se ve en cosas grandes. El amor se vive en pequeñas acciones que nacen del corazón. San Francisco lo entendió muy bien y rezaba: “Hazme instrumento de tu paz”. Para Francisco, la paz no empezaba fuera, sino dentro, en un corazón que ama, perdona y comparte. En esta Cuaresma, Jesús nos invita a dejar que Dios viva en nosotros para que su paz crezca en nuestro corazón. Cuando hablamos con cariño, cuando ayudamos, cuando perdonamos, estamos sembrando paz. Como san Francisco, queremos ser personas que llevan paz a los demás, porque la paz empieza en el corazón que ama.
● Interioridad: La paz empieza en mi corazón
Nos sentamos cómodos y en silencio… Ponemos una mano en el corazón…
Cerramos despacio los ojos… Respiramos lento y profundo… Escuchamos nuestro corazón… late suave y tranquilamente cuando estamos en paz.
Cerramos despacio los ojos… Respiramos lento y profundo… Escuchamos nuestro corazón… late suave y tranquilamente cuando estamos en paz.
Pensamos en san Francisco. Él quería llevar paz a todas las personas y decía: “Hazme instrumento de tu paz”. Ahora imaginamos que dentro de nuestro corazón hay una luz suave y calentita.
Esa luz es el amor de Jesús que nos llena por dentro. Pensamos en una pequeña cosa que podemos hacer hoy para llevar paz: hablar con cariño, ayudar a alguien, perdonar, compartir…
Cada gesto de amor hace crecer la paz en el mundo. Jesús vive en nuestro corazón y nos regala su paz.
Respiramos una vez más, despacio… y abrimos los ojos con tranquilidad.
Todos juntos decimos: Jesús, haz mi corazón lleno de paz. Amén.
● Video:
🎬 Cadena de Favores Infinita
● Acción: Mural del Amor.
Crear un mural con acciones de amor que puedan hacer durante la semana (dibujos o frases: “ayudo a mi hermana”, “doy un abrazo”, etc.).
“San Francisco sembraba paz con cosas pequeñas. Nosotros también vamos a sembrar paz con gestos de amor.” Durante la semana, cada niño realizará un pequeño gesto de paz y amor, en casa o en el colegio, inspirado en san Francisco. En la asamblea lo comparte.
● Oración final:
"Jesús, quiero dar amor con mis obras." Jesús, quiero dar amor con mis obras. Como san Francisco, quiero ser instrumento de tu paz. Ayúdame a hablar con cariño, a ayudar a los demás y a perdonar. Jesús, haz mi corazón bueno y lleno de paz. Amén.
“Al final, hermano” · Evangelio: Jn (Ciego de nacimiento).
"Ver al otro como hermano, abrir los ojos de la fe."
Herencia de Francisco: Encuentro con el leproso.
Frase de la semana: “Todos somos hermanos
bajo un mismo cielo”.
Un día, un hombre sabio y piadoso clamó al cielo por una respuesta. El hombre aquel encabezaba un grupo de misioneros que oraban por la paz del mundo, para lograr que las fronteras no existieran y que toda la gente viviera feliz. La pregunta que hacían era: ¿Cuál es la clave, Señor, para que el mundo viva en armonía? Entonces, los cielos se abrieron y después de un magnifico estruendo, la voz de Dios les dijo: ¡Comodidad! Todos los misioneros se veían entre sí, sorprendidos y extrañados de escuchar tal término de la propia voz de Dios.
El hombre sabio y piadoso preguntó de nuevo: ¿Comodidad Señor? ¿Qué quieres decir con eso? Dios respondió: “La clave para un mundo pleno es: ¡Como di, dad! Es decir, así como yo os di, dad vosotros a vuestro prójimo. Como di, dad vosotros fe; como di, dad vosotros esperanza; como di, dad vosotros caridad; como di, sin límites, sin pensar en nada más que dar, dad vosotros al mundo... y el mundo, será un paraíso”. Por eso si no caemos en la tentación del egocentrismo, aprenderemos que sólo es Dios el centro de mi vida y tendrán sentido las palabras del evangelio: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto."»
ORACIÓN
“Buen Padre Dios,
ayúdanos a dar sin esperar nada a cambio,
porque debemos dar gratis lo que gratis se nos ha dado.
Todo proviene de ti, y a nosotros,
al sembrar tu amor para que floreciera,
ayúdanos a entregarte nuestra vida como ofrenda para que venga tu Reino y pudiendo ser todos uno, unidos podamos decirte:
“Aquí estamos, Señor, para hacer tu voluntad”. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
"Hermana Santa Clara de Asís"
Hoy, 18 de marzo, recordamos a Santa Clara de Asís en el momento en que deja su casa para seguir a Jesús junto a San Francisco de Asís:
"De regreso en Asís, Clara sintió el deseo de consagrar su vida únicamente a Cristo. Impresionada por el ejemplo de San Francisco, en la noche del Domingo de Ramos del año 1212, tras participar en la Misa en la catedral y recibir la palma de manos del obispo, Clara huyó de su casa y se dirigió a la Porciúncula, donde Francisco y sus frailes la esperaban.
Allí, Clara se cortó el cabello y recibió de manos del propio Francisco un sencillo sayal, ofreciendo completamente su vida al Señor. Así comenzó su camino de seguimiento,
marcado por la pobreza y la humildad, para seguir fielmente las huellas de Cristo."
No fue solo un cambio de lugar, fue una decisión profunda: elegir vivir desde el corazón, con libertad, con sentido y con fe.
Estamos en la 4ª semana de Cuaresma, un tiempo para mirar hacia dentro y preguntarnos cómo estamos viviendo. El lema de esta semana nos invita a algo muy concreto: “Ver al otro como hermano, abrir los ojos de la fe”.
Francisco lo aprendió de una manera muy fuerte en su encuentro con el leproso. Aquello que le daba miedo, rechazo o incomodidad, se convirtió en un lugar de encuentro con Dios. Donde antes veía a alguien del que apartarse, empezó a ver a un hermano.
Y aquí está el desafío también para nosotros.
Porque hoy no hay leprosos como en la Edad Media, pero sí hay muchas personas que evitamos: el que está solo, el que es diferente, el que nos cae mal, el que nadie mira
Clara y Francisco entendieron algo clave: la fe no es solo rezar o creer, es mirar de otra manera. Es descubrir que cada persona tiene dignidad, que cada uno es hermano.
Como dice el texto que hemos trabajado, Clara fue una mujer valiente, capaz de seguir su camino con una “ilusión intacta” incluso en tiempos difíciles . Esa misma valentía hoy se nos pide a nosotros: atrevernos a mirar con el corazón, atrevernos a acercarnos, atrevernos a reconocer al otro como hermano
En esta Cuaresma, la pregunta es clara:
¿A quién me cuesta mirar como hermano?
¿Qué “leproso” hay hoy en mi vida?
Oración
Señor Jesús,
en este tiempo de Cuaresma queremos parar y mirarnos por dentro.
Tú nos invitas a abrir los ojos,
a no pasar de largo,
a descubrirte en los demás.
Danos la valentía de Clara
para seguirte con autenticidad,
y el corazón de Francisco
para ver a cada persona como un hermano.
Ayúdanos a romper prejuicios,
a acercarnos a quien está solo,
a mirar con respeto y con amor.
Que en este día
sepamos construir un mundo más humano,
más justo
y más fraterno.
Porque, Señor,
todos somos hermanos
bajo un mismo cielo. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Señor,
en esta Cuaresma te pedimos:
decisión para nuestros pasos;
entrega en nuestros gestos;
fortaleza en las decisiones que tomemos;
alegría en medio de las dificultades;
constancia en el cansancio;
capacidad de levantarnos en las caídas;
dejarnos sorprender por ti;
abrir nuestro corazón a tu Palabra;
luz para el camino.
Que seas Tú,
Señor, el que acompañe nuestros pasos.
Señor, te pedimos que transformes nuestros corazones. Amén




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