viernes, 23 de diciembre de 2022

FELIZ NAVIDAD 2022

Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros, y hemos visto su gloria.” (Juan 1,14)



Mucha gente nos quiere y nos lo dice. Mucha gente nos quiere y nos lo demuestra… todos ellos son mensajeros del amor de Dios en tu vida. Pero nadie nos ama como Dios. Él nos ha dicho a lo largo de la historia, de muchas maneras, cuánto nos ama. Pero no le ha bastado decirlo, ha querido que su Palabra se haga carne, se haga niño indefenso, para mostrarnos cuánto nos ama. La Palabra de la que habla el texto es ese niño que nacerá la Nochebuena. Ese niño es el modo más perfecto que ha encontrado Dios para amarnos.

Ese niño, Jesús, va a amarnos de todas las formas posibles: La Navidad es la Palabra de amor de Dios hecha vida. ¿Estás preparado para recibir este regalo?


Señor, mira con tus ojos de Niño
A quienes gobiernan el mundo
Para que aprendan a construir la paz.
Señor, acaricia con tus manos de Niño
A quienes sufren soledad y abandono
Para que sientan un poco de amor.
Señor, sonríe con tu cara de Niño
A quienes se cansaron de ser buenos,
Para que vuelvan a los caminos del bien.
Señor, míranos con ojos de amor
Para que construyamos entre nosotros
Una familia donde reine la bondad.
Señor, acarícianos con tus manos de Niño
Para que aprendamos a perdonar
Y alejemos de nuestro lado la venganza y el odio.
Señor, sonríenos con tu sonrisa de Niño
Para que aprendamos a vivir alegres,
Contagiando a todos el gozo de vivir.

jueves, 22 de diciembre de 2022

LA NAVIDAD PARA FRANCISCO DE ASÍS

¿Sabías que la Navidad era la fiesta preferida de San Francisco? Era tan grande su alegría por recibir el maravilloso regalo de Dios que preparaba ese día con mucho mimo y cuidado. No solo preparaba su corazón para recibir a Jesús, sino que quería compartir su alegría con todos los hombres y los animales.

De hecho, san Francisco inventó el primer “Belén viviente”. Escuchémosle: “Deseo celebrar la memoria del niño que nació en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno”.

Cuando llegó el día, se convocó a muchos para que vinieran a la celebración. donde estaba preparado el pesebre y los animales y Greccio – el pueblo donde estaba- se convirtió en una nueva Belén.

Su biografía narra que esa «noche resplandece como el día» y que «cantan los hermanos las alabanzas del Señor y toda la noche transcurre entre cantos de alegría.» Francisco está de pie ante el pesebre vestido de diácono, «desbordándose en suspiros, traspasado de piedad, derretido en inefable gozo”.

Qué regalo... qué generosidad la Dios… cuánto amor por nosotros… San Francisco descubrió que tenía que celebrar por todo lo alto el regalo de Dios y que el mejor lugar para hacerlo era en un corazón preparado para recibir al Niño: cálido, acogedor, lleno de amor…

miércoles, 21 de diciembre de 2022

CUIDAR LA VIDA

Estamos a unos días de Navidad. ¡Dios viene viene a nuestro mundo y hemos de acogerlo! El Evangelio de esta semana, la última de Adviento, nos muestra a san José, modelo para acoger y cuidar la vida, la de Jesús y la de su esposa María. Aprendamos de él, acojamos a Jesús, y cuidemos a nuestra familia, padres y hermanos; y también a nuestra familia más grande, todos los habitantes de este mundo, humanos y no humanos.

En el Evangelio, San José, aparece como un hombre justo, trabajador, y fuerte. Con gran ternura cuidó y defendió a María y a Jesús... Él también puede enseñarnos a cuidar, puede motivarnos a trabajar con generosidad y ternura para proteger este mundo que Dios nos ha confiado” (Laudato Si' 242)

En esta Navidad, seamos custodios de nuestro planeta. Algunas sugerencias...
  • No enciendas luces todo el día, resérvalas para momentos especiales.
  • Para la cena de navidad no compres más de lo necesario, no tires comida a la basura, aprovecha los sobrantes para los días posteriores.
  • No comas de más, comparte alimentos con los más necesitados.
  • Para los adornos reutiliza los que ya tienes en casa y si tienes que comprar elige de papel reciclado, sin brillantina ni papel de aluminio.
  • Considera dar regalos ecológicos, pueden ser semillas o flores en maceta.
  • ...
Oración

“Hijo de Dios, Jesús,
por ti fueron creadas todas las cosas.
Te formaste en el seno materno de María,
te hiciste parte de esta tierra,
y miraste este mundo con ojos humanos.
Hoy estás vivo en cada criatura
con tu gloria de resucitado. Alabado seas”

(Laudato Si')

martes, 20 de diciembre de 2022

PROTAGONISTAS DEL ADVIENTO: SARA

¡Hola soy Sara! Y vivo en Belén.

¡Qué revuelo se armó el día que nació Jesús!

Mi vecina Miriam vino a contarnos que había nacido un niño en un establo de animales. Pero no era un niño cualquiera, era un rey.

También llegó el pastor Aaron a decirnos que teníamos que ir a conocer a ese niño, que era el Mesías, el Señor.

¡Estábamos todos emocionados! El mismo Dios se hacía pequeño y cercano. Era un bebé.

Pero yo pensaba en lo solos que podrían sentirse María y José, que eran forasteros, en aquel lugar, sin su familia... ¡Con todos los cuidados que necesita un bebé! Así que me fui corriendo al establo y me ofrecí a lavar la ropa y los pañales del niño en el río.

¡Tú también puedes anunciar la cercanía de Dios con pequeños gestos de amor!


PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL Y GRUPAL
  • Mira a tu alrededor... ¿Crees que hay personas que se sienten solas?
  • ¡El Señor ya viene! ¡Ya va a entrar en nuestras vidas! Viene a hacerse cercano. ¿Dejarás que entre en tu vida?
  • Piensa qué gesto de cariño y ternura puedes tener esta semana con alguien que necesite de tu cercanía. Al hacerte cercano a los demás estás anunciando la cercanía de Jesús.

lunes, 19 de diciembre de 2022

QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR

QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR
Preparado para que, cuando Tú llames, yo te abra.
Despierto para que, cuando Tú te acerques, te deje entrar.
Alegre para que, cuando Tú te presentes, veas mi alegría.

QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR
Y que, cuando nazcas, yo pueda velarte.
Para que, cuando vengas, salga a recibirte.
Y que, cuando llores, yo te pueda arrullar.

QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR
Para que, la violencia, de lugar a la paz.
Para que los enemigos se den la mano.
Para que la oscuridad sea vencida por la luz.
Para que el cielo se abra sobre la tierra.

QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR
Porque el mundo necesita ánimo y levantar su cabeza.
Porque el mundo, sin Ti, está cada vez más frío.
Porque el mundo, sin Ti, es un caos sin esperanza.
Porque el mundo, sin Ti, vive y camina desorientado.

QUIERO ESTAR EN VELA, SEÑOR
Que mi vida sea la tierra donde crezcas y mi corazón la cuna donde nazcas.
Porque, tu Nacimiento, será la mejor noticia de la Noche Santa
que se hará madrugada de amor inmenso en Belén.

viernes, 16 de diciembre de 2022

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

El nacimiento de Jesús fue de esta manera: María, su madre, estaba prometida con José, y antes de vivir juntos resultó que ella esperaba un hijo, por obra del Espíritu Santo.

José, que era bueno y no quería denunciarla, decidió rechazarla en privado. Pero apenas había tomado esta triste decisión se le apareció en sueños un ángel del Señor, que dijo: José, hijo de David, no tengas reparo en aceptar a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.

Cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.


Señor Jesús, te pedimos que las luces exteriores de este tiempo no lleguen a eclipsar tu venida a nuestras vidas, Tú que eres el verdadero brillo de la Navidad. Llénanos con tu alegría y con tu amor.

Señor Jesús, te pedimos por nuestras familias. Que tu Luz brille en medio de nuestras relaciones y que, por la gracia de tu encarnación, todas las enemistades, indiferencias y peleas cesen, abriendo espacio de amor y de paz.

Señor Jesús, te pedimos por todas las personas que están en la oscuridad, por los que no encuentran el sentido de la vida, por los que no te conocen. Ayúdales a encontrar Tu Luz en esta Navidad.

Dios nuestro, iluminados por la luz de tu Hijo y guiados por tu Espíritu de Amor, concédenos la gracia de permanecer en esta luz todos los días de nuestra vida, de manera que caminemos siempre de tu mano, alegres y junto a ti, por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina por siempre. Amén.


jueves, 15 de diciembre de 2022

EL REGALO DE ÁNGELA

Había una vez una niña llamada Ángela que era muy traviesa y siempre estaba haciendo trastadas.

A su abuelo no le gustaba nada que se portara tan mal y siempre estaba ideando formas para intentar conseguir que se portara mejor.

Ángela intentaba portarse bien, pero le parecía muy divertido gastar bromas pesadas.

Un día, su abuelo le dijo que tenía que dejar de gastar tantas bromas porque la gente iba a dejar de confiar en ella. Ángela se puso muy triste y le dijo a su abuelo que quería que todos estuvieran orgullosos de ella.

Así que decidió que cada vez que se le ocurriera una maldad, pensaría en lo que le diría su abuelo y así, poco a poco, fue cambiando su comportamiento.

Cuando llegó su cumpleaños, su abuelo fue a visitarla y le trajo un paquete envuelto en un llamativo papel de colores.

“Ángela -le dijo su abuelo- he visto que durante estos meses te has esforzado mucho en portarte mejor, ¿por qué lo has hecho?”

“Lo hice porque quiero ser mejor persona y que nadie ponga mala cara cuando hago algo y, sobre todo, porque quiero que estés orgulloso de mí”.

“Justo de eso quería hablarte, Ángela. Todos los que estamos cerca de ti hemos visto cómo te has esforzado, pero te has olvidado de alguien”.

“¿De quién, abuelo?”

“Abre tu paquete y verás la persona que más orgullosa tiene que estar con este cambio de actitud”.

Ángela miró con mucha curiosidad el paquete. Dentro había una caja muy bonita y cuando la abrió se encontró con un precioso espejo con la palabra “Ángela” pintada debajo.

“Aquí tienes tu regalo, cada vez que te mires al espejo, no olvides que la persona que tiene que estar más feliz por tu comportamiento eres tú misma. Solo así podrás vivir feliz y los demás podremos verlo”.

ARREGLA, SEÑOR, MI CORAZÓN

Señor, quiero convertirme y dar frutos.
Tú sabes que a veces alimento mi corazón
y mi vida de sueños que no me hacen feliz.
Quita de mí las raíces del pecado.
Alimenta mi corazón con tu Pan.
Que tu Palabra me guíe por los caminos justos.
Quiero crecer y convertirme en un árbol
lleno de frutos de paz, amor y acogida.
Que mis hojas den sombra a los que tienen calor.
Que mis ramas secas sirvan para ser quemadas por los que pasan frío.
Así podré acogerte Jesús, con un corazón lleno de vida
donde la justicia y el amor sigan creciendo en frutos de salvación.

miércoles, 14 de diciembre de 2022

ALEGRE ESPERANZA

El tercer Domingo de Adviento es conocido como el "Domingo de la Alegría". Cristo es la causa de esta alegría, sus obras producen mucho gozo. El Evangelio que leímos nos muestra que Él hace mucho bien: "los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados". Todo ello produce mucha alegría. Él está cada vez más cerca y viene para darnos mucha vida. Estamos alegres, hagamos fiesta.

Junto a Jesús, nuestra alegría está por encima de todo temor y preocupación, aun cuando pareciera que las situaciones tristes en el mundo no cambian. Las guerras continúan, muchas familias sufren por la pobreza, seguimos contaminando nuestro planeta, etc... Aun así, nada debe robarnos la alegre esperanza.

En la carta del papa Francisco, Laudato Si', dice que “Caminemos cantando. Que nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quiten el gozo de la esperanza” (LS 244).

El Evangelio de Jesús nos invita a vivir alegres, con esperanza, haciendo el bien, como Él siempre lo hizo. Con su ejemplo, los amigos de Jesús, somos felices cuidando la vida.

ORAMOS

Dios omnipotente, que estás presente en todo el universo y en la más pequeña de tus criaturas, Tú, que rodeas con tu ternura todo lo que existe, derrama en nosotros la fuerza de tu amor para que cuidemos la vida y la belleza. Inúndanos de paz, para que vivamos como hermanos y hermanas sin dañar a nadie.

martes, 13 de diciembre de 2022

PROTAGONISTAS DEL ADVIENTO: EL ÁNGEL

¡Hola! Soy un ángel, un enviado de Dios.

El Señor me encargó una gran misión la noche en que iba a nacer Jesús. Me envió a Belén con un mensaje para todos los hombres y mujeres de buena voluntad:

"¡Os anuncio una buena noticia que será una gran alegría para todo el pueblo: hoy os ha nacido un salvador, el Mesías, el Señor!"

¡Vaya suerte que había tenido! Poder anunciar nada menos que la salvación de Dios. Porque Dios se hacía pequeño para liberar a todas las personas de la esclavitud del pecado: del egoísmo, de la envidia, de los rencores, de lo que nos impide ser felices y amar a los demás...

¡Tú también puedes anunciar la salvación de Jesús a los demás! ¡Cuéntales cómo Jesús es tu amigo, te hace feliz y te llena de esperanza!


PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL Y GRUPAL
  • A veces no nos portamos bien y hacemos cosas que pueden hacer daño a otros o a nosotros mismos. ¿Se te ocurre algún ejemplo?
  • ¿Cómo ayudaba el Señor a los que lo necesitan de verdad?
  • Con la ayuda de Jesús ¿Qué compromiso puedo hacer esta semana para estar al lado de alguien que lo necesite? Así anuncias la salvación que nos trae Jesús.

ORAMOS

Señor, ayúdanos a prepararnos
para recibirte a Ti que llegas en Navidad.
Que tengamos preparada nuestra mejor sonrisa
para alegrar a nuestros amigos y amigas.
Que nuestros labios digan siempre la verdad
y no nos enredemos en mentiras.
Señor, ayúdanos a prepararnos
para recibirte a Ti que llegas en Navidad.
Que nuestra ayuda desinteresada
sea el mejor regalo
para quienes conviven con nosotros.
Que nuestras manos
no se cansen de trabajar
para construir una tierra nueva.
Que nuestra sencillez sea el mejor regalo
para quienes viven a nuestro lado.
Señor, ayúdanos a prepararnos
para recibirte a Ti que llegas en Navidad.

lunes, 12 de diciembre de 2022

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?».

Jesús les respondió: «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados. ¡Y bienaventurado el que no se escandalice de mí!».

Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: «¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Mirad, los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Este es de quien está escrito: “Yo envío mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti”. En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él».



¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?
Decimos que eres el esperado pero ¡esperamos otras cosas! Decimos que haces ver a los ciegos, pero nos cuesta mirar por tus ojos. Decimos que haces andar a los paralíticos, pero se nos hace tan difícil caminar por tus senderos. Vienes a limpiar nuestras conciencias, y preferimos caminar en el fango. Sales a nuestro encuentro para darnos vida y abrazamos las cuerdas que nos llevan a la muerte.

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?
Como Juan, queremos saberlo. Como Juan, queremos preparar tu llegada. Como Juan, en la cárcel del mundo, levantamos nuestra cabeza porque queremos que Tú nos liberes.

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?
Si eres la alegría, infunde a nuestros corazones júbilo. Si eres salud, inyéctanos tu fuerza y tu salvación. Si eres fe, aumenta nuestro deseo de seguirte. Si eres amor, derrámalo en nuestras manos para, luego, poder ofrecerlo a nuestros hermanos.

El mundo te necesita para devolverle la alegría, la paz y la esperanza. Por eso, Señor, porque sabemos quién eres Tú… ¡Ven y no tardes en llegar…Señor!


miércoles, 7 de diciembre de 2022

PROTAGONISTAS DEL ADVIENTO: MARÍA DE NAZARET

¡Qué sorpresa me llevé el día en que vino el ángel para decirme que iba a ser madre de Jesús!  Una sorpresa y también un poco de susto, porque yo era una muchacha muy sencilla que vivía en el pueblo de Nazaret.

A veces Dios tiene sus propios planes y no coinciden con los nuestros. Y nos pilla por sorpresa ¡como a mí! Pero Dios lo primero que me dijo es: “ALÉGRATE”.

Porque aunque yo no lo entendiera bien y me pillara desprevenida, sabía que Dios quería lo mejor para mí. ¡Y eso me llenaba de alegría!

¡Tú también puedes decirle SÍ al Señor! ¡Hágase! ¡Porque el Señor quiere llenarte de alegría!


PARA LA REFLEXIÓN PERSONAL Y GRUPAL
  • ¿Qué pasa cuando los planes no salen cómo tú pensabas? ¿Recuerdas algún ejemplo?
  • Dios tiene planes para nosotros que a veces nos cuesta llevar a cabo. ¿Cómo reacciona María ante la propuesta del Señor para ser madre de Jesús?
  • Busca un momento especial en esta semana para rezarle a la Virgen y pedirle que te ayude a decir siempre “SÍ” al Señor como hizo ella.

ORAMOS

María, Madre de Jesús y Madre nuestra,
enséñanos a decir a Dios Padre: ¡hágase!
Cuando las cosas no nos salen bien: ¡hágase!
Cuando mis planes no son los de Dios: ¡hágase!
Cuando me cuesta querer a todos: ¡hágase!
Cuando... (añadimos otras situaciones) ... ¡hágase!

Dios te salve María...

lunes, 5 de diciembre de 2022

ORAMOS: QUIERO CAMBIAR

Señor: Vivo en la rutina, me acostumbro a ser del montón, con fallos, defectos y pecados. Ya ves, quiero seguirte pero no me tomo la fe y la vida cristiana muy en serio.

En el evangelio de ayer, Juan Bautista nos anima a todos a convertirnos, es decir, a transformar lo malo, a embellecer nuestro corazón. Tal vez nuestra conversión no exija grandes cambios: una sonrisa, una palabra dicha a tiempo o un volver a empezar pueden allanar el camino para celebrar bien tu venida en esta navidad.

Sé, Señor, que para cambiar no me basta mi esfuerzo. A menudo olvido que sólo tú puedes cambiar los corazones y transformar nuestras lágrimas en cantos.

Que mi conversión sea profunda, sincera y se traduzca en actos de amor y de generosidad hacia los que más lo necesitan.

Señor, si miro atrás, no puedo menos que darte gracias por todo los que haces por mi. A veces no puedo comprenderte, pero sé que siempre estás a mi lado.

Señor, quiero cambiar mi vida. Ayúdame a cambiar mi vida, a volver si es preciso al buen camino y a ir hacia nuestro Padre que nos quiere y perdona.

…Porque viene Jesús, el Salvador.

viernes, 2 de diciembre de 2022

SEGUNDO DOMINGO DE ADVIENTO

En este segundo Domingo de Adviento, Juan Bautista nos ayuda a prepararnos para recibir al Mesías.

Cuando vamos a una fiesta o a un lugar que nos merece la pena, nos arreglamos de la mejor manera posible. Ante la venida de Jesús, el Bautista nos invita a que convirtamos nuestro adviento en un momento especial para el cuidado, de nosotros y de los otros.

Preparar el camino al Señor, no consiste tanto en caminar por una senda libre de obstáculos, sino abrirnos a que, a pesar de las dificultades, queramos que el Señor Jesús venga a nuestra vida.


Juan Bautista se presentó en el desierto de Judea, predicando: «Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos».

Acudía a él toda la gente de Jerusalén, de Judea y del valle del Jordán; confesaban sus pecados y él los bautizaba en el Jordán.

Al ver que muchos fariseos y saduceos venían a que los bautizara, les dijo: «¡Camada de víboras!, ¿Quién os ha enseñado a escapar del castigo inminente? Ya toca el hacha la base de los árboles, y el árbol que no da buen fruto será talado y echado al fuego.

Yo os bautizo con agua para que os convirtáis pero el que viene detrás de mí puede más que yo y no merezco ni llevarle las sandalias. Él os bautizará con Espíritu y fuego».

jueves, 1 de diciembre de 2022

EL BANCO DEL TIEMPO

Imagínate que existe un banco, que cada mañana abona en tu cuenta la cantidad de 86.400 euros. Ese extraño banco, al mismo tiempo, no arrastra tu saldo de un día para otro, cada noche borra de tu cuenta lo que no has gastado. ¿Qué harías?... imagino que retirar todos los días la cantidad que no has gastado ¿no? Pues bien, cada uno de nosotros tenemos ese banco: su nombre es tiempo.

Cada mañana ese banco abona en tu cuenta personal 86.400 segundos. Cada noche ese banco borra de tu cuenta y da como perdida cualquier cantidad de ese saldo que no hayas invertido en algo provechoso. Ese banco no arrastra saldos de un día para otro. Cada día te abre una nueva cuenta. Cada noche elimina los saldos del día. Si no usas tu saldo durante el día, tú eres el que pierdes. No puedes dar marcha atrás. No existen cargos a cuenta del ingreso de mañana: debes vivir el presente con el saldo de hoy.

Por tanto, un buen consejo es que debes invertir tu tiempo de tal manera, que consigas lo mejor en salud, felicidad y amor. El reloj sigue su marcha. Consigue lo máximo en el día.

Para entender el valor de un año, pregúntale a un estudiante que repitió curso.
Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que alumbró a un bebe prematuro.
Para entender el valor de una semana, pregúntale al editor de una revista.
Para entender el valor de una hora, pregúntale a los amantes que esperan para encontrarse.
Para entender el valor de un minuto, pregúntale al viajero que perdió el tren.
Para entender el valor de un segundo, pregúntale a una persona que estuvo a punto de tener un accidente.
Para entender el valor de una milésima de segundo, pregúntale al deportista que ganó una medalla de plata en las olimpiadas.


ORAMOS

Me presento ante ti Señor,
para que tú me invadas, me envuelvas, me lleves de la mano.

Cambia las palabras de mi boca,
por caricias, por comprensión, por buenas noticias.

Cambia mis oídos llenos de ruidos y críticas,
por una atención acogedora.

Cambia mis ojos curiosos
por una mirada misericordiosa y contemplativa.

Cambia mis manos activistas,
por unas que acompañen y construyan vida.

Cambia mis pies veloces y estresados
por otros rápidos en busca del hermano.

Cambia mi cabeza llena de agobios,
por una sosegada y solidaria.

Cambia a mi corazón distraído y frívolo,
por uno que te busca, te encuentra y te disfruta.