TIEMPO DE PASCUA:
"Para San Francisco, celebrar la Pascua significaba resucitar con Cristo cada día, dejando atrás el egoísmo, abrazando la humildad y viviendo en paz y fraternidad con todos, reconociendo en cada criatura un reflejo del amor de Dios."
👉2º DE BACHILLERATO, ORACIÓN ANTES DE COMENZAR EL EXÁMEN:
👉ORACIÓN DE BUENOS DÍAS:
Coincidiendo siempre con la Pascua, la Alegría de la resurrección, la Iglesia celebra el mes de mayo dedicándoselo a la Virgen María que, con su «sí», abrió la puerta de la salvación a toda la humanidad. María, la muchacha de Galilea, que con su «sí» y su abandono a la voluntad de Dios abrió la puerta de la salvación a toda la humanidad.
El comienzo de la primavera tiene una gran fuerza simbólica. La primavera y el mes de mayo presentan una naturaleza llena de vida, el reverdecimiento de todo lo que había quedado muerto bajo el frío del invierno. Ese reflejo de la belleza de la naturaleza en flor también nos recuerda a María: su belleza y su respuesta a Dios.
La vida de María es el triunfo de la vida de Dios que vence a la muerte del hombre, a través de la encarnación de Cristo en su vientre, que acogió con fe el anuncio del ángel. Con esta acogida del «hágase en mí según tu palabra» de María, la entrada de Dios en la Historia, se convierte en el comienzo de la primavera para todo el género humano.
En el siglo XII nació la fiesta de 'La devoción de los treinta días a María', que se celebraba entre la segunda quincena de agosto y la primera de septiembre. Pero la dedicación exclusiva del mes de mayo a la Virgen, no sucede hasta el siglo XVII.
Más que una tradición, el mes de mayo dedicado a la Virgen es la memoria agradecida para todos los cristianos, que con este homenaje reconocen como un regalo la presencia de la Virgen María en todo el camino de la fe. La corona que María lleva sobre su cabeza es un compromiso de amor. Ella Amó a Dios y se dejó amar por Él. Y en este amor, nos amó a todos nosotros.
🌷RECUERDA: EL MARTES 12 DE MAYO A LAS 9,15 TENDREMOS LA CELEBRACIÓN
DE LA OFRENDA DE FLORES A MARÍA EN EL PATIO, TODO EL COLEGIO🌷
ORACIÓN A MARÍA EN MAYO
Madre del Buen Pastor y Madre nuestra:
Muéstranos a Jesús, camino, verdad y vida
del Colegio San Buenaventura, que te invoca como protectora. Mantén y acrecienta en la comunidad educativa la fe. Haznos sensibles al dolor de los que sufren y cercanos a todas las formas de pobreza en nuestros hermanos.
Te pedimos por los padres,
los niños y jóvenes del Colegio,
la formación humana y cristiana de cada uno de ellos, la cercanía con los abuelos.
Intercede por nuestra parroquia de San Francisco de asís, por la fraternidad de hermanos capuchinos, la Iglesia diocesana de Murcia y por toda la Iglesia universal, que todos los cristianos crezcamos en fidelidad al Evangelio.
Te lo pedimos a ti, María, Madre de la Misericordia, como le gustaba llamarte San Francisco de Asís. AMÉN
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
"Maduración"
👉2º DE BACHILLERATO, ORACIÓN ANTES DE COMENZAR EL EXÁMEN:
👉ORACIÓN DE BUENOS DÍAS:
La vocación no es algo que se recibe de una vez para siempre, sino un proceso que va creciendo con el tiempo. Se va formando en la relación con Dios: en la oración, en la vida diaria y en todo lo que vivimos.Mirar nuestra vida con los ojos de Dios nos ayuda a entender mejor el camino. Jesús utiliza la imagen de la vid y los sarmientos: solo si permanecemos unidos a Él podemos crecer y dar fruto. También las dificultades forman parte de este proceso, porque nos ayudan a madurar y a fortalecer nuestra fe.
La vocación se descubre y se desarrolla mejor cuando vivimos relaciones auténticas y tenemos personas que nos acompañan. Por eso es importante el acompañamiento espiritual y el discernimiento.
No es algo automático ni inmediato: es un camino que necesita cuidado, tiempo y una relación constante con Dios. Esto nos ayuda a entender que nuestra vida tiene sentido, que no es fruto del azar, y que Dios tiene un plan para cada uno.
Por eso, es importante: dedicar tiempo a la oración, escuchar la Palabra de Dios, aprender a detenerse y reflexionar, confiar en Él. Así, la vocación madura, nos hace felices y se convierte en un bien para los demás.
María es el mejor ejemplo: supo escuchar, confiar y acoger el plan de Dios.
"La COSECHA es abundante y los obreros pocos; PEDID, al dueño de la COSECHA que mande obreros a la recogida de la cosecha. ¡Poneos en camino!" (Lucas 10)
Señor, hoy sigue habiendo muchas personas que necesitan escuchar tu mensaje, y pocos que se atrevan a anunciarlo.
Tú nos pediste que rezáramos para que haya más personas dispuestas a servir.
Hoy lo hacemos con confianza:
Te pedimos por quienes entregan su vida para compartir tu Evangelio.
Dales ánimo en las dificultades, fuerza para seguir adelante y esperanza para no rendirse.
Que su vida sea un ejemplo que inspire a los jóvenes, proteja la sencillez de los niños, fortalezca a las familias y lleve paz al mundo.
Despierta en nosotros un corazón generoso, capaz de comprometerse y servir, para que, con nuestras vidas, tu Reino se haga realidad entre nosotros. Amén.
"Conocimiento mutuo"
👉2º DE BACHILLERATO, ORACIÓN ANTES DE COMENZAR EL EXÁMEN:
👉ORACIÓN DE BUENOS DÍAS:
Dios nos conoce profundamente y nos mira con amor. Sabe quiénes somos, nuestras luces y también nuestras debilidades. Y, aun así, ha pensado un camino único para cada uno. Toda vocación nace de esa experiencia: descubrir que Dios es Amor y que nuestra vida tiene un sentido.
Pero este conocimiento no es solo de Dios hacia nosotros; también estamos llamados a conocerle a Él. ¿Dónde? En la oración, en la Palabra, en los sacramentos, en la vida de la Iglesia y en el servicio a los demás.
Para escuchar su voz, es clave aprender a hacer silencio interior. En medio del ruido del mundo, Dios habla en lo profundo del corazón. No es un conocimiento teórico, sino un encuentro personal que transforma la vida.
San Agustín lo decía claramente: la verdad se encuentra dentro de nosotros. Por eso necesitamos parar, entrar en nuestro interior y escuchar.
Dios nos llama a cada uno a una vocación concreta: matrimonio, sacerdocio, vida consagrada o servicio en el mundo. Todas son caminos de entrega y de felicidad.
Para descubrirlo, es importante: dedicar tiempo a la oración, acercarse a la Eucaristía, meditar la Palabra, vivir la fe en comunidad. Conocer a Dios es, sobre todo, aprender a confiar en Él, sabiendo que su plan siempre es más grande y mejor de lo que imaginamos.
"La COSECHA es abundante y los obreros pocos; PEDID, al dueño de la COSECHA que mande obreros a la recogida de la cosecha. ¡Poneos en camino!" (Lucas 10)
Señor, hoy sigue habiendo muchas personas que necesitan escuchar tu mensaje, y pocos que se atrevan a anunciarlo.
Tú nos pediste que rezáramos para que haya más personas dispuestas a servir.
Hoy lo hacemos con confianza:
Te pedimos por quienes entregan su vida para compartir tu Evangelio.
Dales ánimo en las dificultades, fuerza para seguir adelante y esperanza para no rendirse.
Que su vida sea un ejemplo que inspire a los jóvenes, proteja la sencillez de los niños, fortalezca a las familias y lleve paz al mundo.
Despierta en nosotros un corazón generoso, capaz de comprometerse y servir, para que, con nuestras vidas, tu Reino se haga realidad entre nosotros. Amén.
"El camino de la belleza"
👉2º DE BACHILLERATO, ORACIÓN ANTES DE COMENZAR EL EXÁMEN:
👉ORACIÓN DE BUENOS DÍAS:
En el Evangelio, Jesús se presenta como el “buen pastor”, alguien auténtico que ama tanto que es capaz de dar la vida por los demás. Es una imagen que muestra un amor real, cercano y profundo.
Seguir a Jesús no solo es una idea, es una experiencia: quien lo conoce descubre que la vida tiene un sentido más bello. Pero esta belleza no se percibe solo con los ojos, sino desde el interior. Hace falta detenerse, reflexionar, orar y aprender a escuchar.
Cuando una persona vive cerca de Jesús, algo cambia en ella: no solo se vuelve buena, sino que adquiere una belleza interior, una forma de vivir que ilumina a los demás. Por eso los santos destacan, no solo por lo que hacen, sino por lo que transmiten.
San Agustín vivió este proceso: descubrió que Dios estaba más dentro de él que él mismo. Esto nos enseña que cuidar la vida interior (silencio, oración, reflexión) es clave para encontrar a Dios.
La vocación —lo que estamos llamados a ser— no es una obligación, sino un camino de amor y felicidad. Para descubrirlo, necesitamos ambientes donde haya fe, apoyo y acompañamiento.
Siguiendo a Jesús, el buen pastor, aprendemos a conocernos mejor, a descubrir quiénes somos y a acercarnos a Dios, encontrando así un camino auténtico de vida.
"La COSECHA es abundante y los obreros pocos; PEDID, al dueño de la COSECHA que mande obreros a la recogida de la cosecha. ¡Poneos en camino!" (Lucas 10)
Señor, hoy sigue habiendo muchas personas que necesitan escuchar tu mensaje, y pocos que se atrevan a anunciarlo.
Tú nos pediste que rezáramos para que haya más personas dispuestas a servir.
Hoy lo hacemos con confianza:
Te pedimos por quienes entregan su vida para compartir tu Evangelio.
Dales ánimo en las dificultades, fuerza para seguir adelante y esperanza para no rendirse.
Que su vida sea un ejemplo que inspire a los jóvenes, proteja la sencillez de los niños, fortalezca a las familias y lleve paz al mundo.
Despierta en nosotros un corazón generoso, capaz de comprometerse y servir, para que, con nuestras vidas, tu Reino se haga realidad entre nosotros. Amén.
👉2º DE BACHILLERATO, ORACIÓN ANTES DE COMENZAR EL EXÁMEN:
👉ORACIÓN DE BUENOS DÍAS:
Resumen – Mensaje para la LXIII (63) Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones (Papa León XIV, 2026)
El Papa León XIV presenta la vocación como un don gratuito de Dios que se descubre en la interioridad, no como algo impuesto, sino como un camino de amor, belleza y felicidad. Inspirado en la imagen de Jesús como el “Buen Pastor”, subraya que seguir a Cristo hace la vida verdaderamente hermosa y transforma interiormente a la persona.
La vocación nace y crece en el silencio, la oración y la escucha, espacios necesarios para reconocer la voz de Dios en medio del ruido del mundo. Por eso, insiste en el cuidado de la vida interior como clave tanto para el discernimiento personal como para la pastoral vocacional.
Dios conoce profundamente a cada persona y llama a cada una a un camino único de santidad y servicio. Esta llamada requiere un conocimiento mutuo: Dios nos conoce, pero nosotros estamos llamados a conocerlo mediante la Palabra, los sacramentos, la vida eclesial y el compromiso con los demás.
Del conocimiento nace la confianza, actitud esencial para acoger y perseverar en la vocación. El Papa propone a san José como modelo de confianza total en Dios, incluso en la oscuridad y la incertidumbre. La vocación crece atravesando pruebas, sostenida por la esperanza en Cristo Resucitado.
Finalmente, afirma el Papa León, que la vocación es un proceso dinámico de maduración, que necesita acompañamiento espiritual, discernimiento y fidelidad diaria. Todas las vocaciones —matrimonio, ministerios ordenados, vida consagrada o laical— son un don para la Iglesia y para el mundo. María es presentada como modelo de acogida y escucha orante.
Mensaje central:
Detenerse, escuchar, confiar y caminar con Dios permite que la vocación madure, haga feliz a la persona y dé fruto abundante. Descubrimiento interior del don de Dios.
"La COSECHA es abundante y los obreros pocos; PEDID, al dueño de la COSECHA que mande obreros a la recogida de la cosecha. ¡Poneos en camino!" (Lucas 10)
Hoy te pedimos, POR LOS MAESTROS Y PROFESORES: -Para que a través del trabajo Pastoral se sientan corresponsables en la animación y promoción de las vocaciones en sus encuentros con los niños, adolescentes y jóvenes. TE LO PEDIMOS POR JESUCRISTO NUESTRO SEÑOR. AMÉN
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Mañana sábado 25 de abril, víspera del IV Domingo de Pascua, "Domingo de Buen Pastor" se celebra la devoción de "María Madre del Buen Pastor" conocida como "La Divina Pastora" una fiesta importante para los Hermanos Capuchinos de España ya que es la titular y Patrona de la Provincia, y para el Colegio san Buenaventura; en el patio grande del Colegio en la parte alta de la fachada encontramos un azulejo antiguo con la imagen de la "Divina Pastora" y escrito leemos "Patrona de los deportes del Colegio San Buenaventura" un patronazgo que quizás no conocíamos y que podríamos recuperarlo.
¿Qué nos dice la historia?: Esta advocación nace en la ciudad de Sevilla, fue un Capuchino Fray Isidoro de Sevilla quien, el 24 de Junio de 1703, en el Claustro de su convento, contempló en un sueño a la Madre de Dios "bajo la sombra de un árbol..., sentada en una piedra, ... cubierto el busto hasta las rodillas de blanco pellico ceñido a la cintura (atuendo de pastor), ... manto azul aterciopelado, ... sombrero pastoril, y junto a la diestra, el báculo. En la mano izquierda, sostiene una rosa y la mano derecha sobre un cordero que acoge hacia su regazo. Fray Isidoro de Sevilla encargó pintar un cuadro a Alonso Miguel de Tovar y se puso a predicar y propagar la devoción de María Madre del Buen Pastor. La acogida del pueblo sevillano no se hizo esperar y pronto surgió una Hermandad que adoptaba como Titular esta advocación de la Virgen. A ésta siguieron otras. La devoción a la Divina Pastora se difundió con más fuerza Durante esos años se afianzó una devoción Sevillana, Esta naciente devoción fue llevada a Hispanoamérica y allí arraigó fuertemente, La orden capuchina nombró a la Divina Pastora patrona y protectora de sus misiones el 8 de mayo de 1798.
Oración
Señor Jesucristo,
Pastor Bueno,
que entregaste la vida por tus ovejas,
y elevado en la cruz, nos diste a la Virgen por Madre;
concédenos, por su intercesión,
seguirte ahora como Pastor nuestro en la tierra,
y llegar después a la Pascua eterna en el cielo. AMÉN
Dios te salve, María,
llena eres de gracia;
el Señor es contigo.
Bendita Tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén
JUEVES 23 DE ABRIL
3ª SEMANA DEL TIEMPO DE PASCUA
"San Jorge, día del libro"
Hoy celebramos el día de San Jorge (c. 275/280-303) fue un soldado romano de Capadocia (actual Turquía) que se convirtió en mártir tras negarse a perseguir cristianos bajo el emperador Diocleciano. Es venerado como el santo guerrero patrón de caballeros y soldados, famoso por la leyenda medieval de matar a un dragón. Y en este día de San Jorge, celebramos, el Día del Libro.
Hoy el “dragón” no es un monstruo, sino todo aquello que nos aleja de crecer: la pereza, la falta de hábito, el vivir en automático.
Leer no es solo una tarea del colegio. Leer es una herramienta que transforma. Los libros: nos ayudan a pensar, nos abren la mente, nos enseñan a mirar la realidad con profundidad.
En un mundo de prisas y pantallas, recuperar el hábito de la lectura es casi un acto de valentía. Porque leer exige parar, concentrarse, entrar en diálogo con lo que otro ha pensado antes que nosotros.
Estamos en tiempo de Pascua, tiempo de vida nueva. Y en esa vida nueva, también hay una invitación a crecer por dentro. La lectura —especialmente la Palabra de Dios— nos ayuda a eso: a entender mejor la vida, a descubrir sentido, a encontrarnos con nosotros mismos… y con Dios.
Hoy la pregunta es clara: ¿Estoy alimentando mi mente y mi interior o solo consumo contenido rápido? ¿Qué tipo de “historias” están marcando mi vida?
Porque al final, lo que leemos… nos construye.
Oración
Señor Jesús,
en este tiempo de Pascua
queremos abrirnos a la vida nueva que nos ofreces.
Gracias por los libros,
por las palabras que nos enseñan,
nos cuestionan
y nos ayudan a crecer.
Danos el deseo de leer,
de formarnos,
de no quedarnos en lo superficial.
Ayúdanos a buscar la verdad,
a pensar con profundidad
y a descubrirte también
en cada historia que nos transforma.
Que sepamos elegir bien lo que leemos
y que eso nos ayude a ser personas más libres,
más conscientes
y más humanas. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
"Día internacional de la Madre Tierra"
“¡Loado seas, Señor, por nuestra casa común, la Hermana-Madre tierra!”Hoy celebramos el Día Internacional de la Madre Tierra en un momento en el que cuidar la creación ya no es opcional, sino urgente. El Papa Francisco, en Laudato si’, nos invita a una verdadera conversión ecológica, a cambiar el corazón y el estilo de vida.
San Francisco de Asís, cuyo legado sigue vivo siglos después de su muerte, entendió algo esencial: no somos dueños de la Tierra, sino parte de ella. La llamó “hermana y madre”, reconociendo la dignidad de toda la creación.
Desde el Colegio San Buenaventura, que celebra 75 años en Murcia, seguimos formando no solo estudiantes, sino personas conscientes, comprometidas y fraternas.
Estamos en tiempo de Pascua: tiempo de vida nueva, de esperanza, de transformación. Y esa transformación empieza en cada uno de nosotros.
Hoy también miramos con cariño a quienes están en 2º de Bachillerato. La EBAU no es solo un examen: es el final de una etapa y el comienzo de un camino lleno de posibilidades. Lleváis con vosotros lo vivido aquí.
Nuestra respuesta como comunidad es clara: orar. Pedir a Dios que transforme los corazones hacia una ecología integral, donde justicia, fe y cuidado de la Tierra vayan de la mano.
Porque, como recuerda el lema capuchino:
“Al final, hermano”, todo se resume en fraternidad.
Oración
Señor,
hoy te damos gracias por la Tierra,
nuestra casa común, herida pero llena de vida.
Danos un corazón nuevo,
capaz de cuidar, respetar y transformar.
Ayúdanos a vivir una ecología integral,
donde sepamos ver en cada persona y en cada criatura
un reflejo de tu amor.
Gracias por estos 75 años de nuestro colegio,
por todo lo que hemos recibido y compartido.
Te pedimos especialmente por los alumnos de Bachillerato:
acompaña sus pasos,
ilumina sus decisiones
y abre ante ellos caminos de vida.
Que, como San Francisco,
sepamos vivir con sencillez, alegría y fraternidad.
Y que nunca olvidemos
que al final… somos hermanos.
Amén.
TIEMPO DE PASCUA:
"Para San Francisco, celebrar la Pascua significaba resucitar con Cristo cada día, dejando atrás el egoísmo, abrazando la humildad y viviendo en paz y fraternidad con todos, reconociendo en cada criatura un reflejo del amor de Dios."
"Cuando llegaron a Emaús, los discípulos le pidieron al forastero que se “quedara con ellos”. Durante la cena, el forastero bendijo el pan y lo partió. De repente, los discípulos se dieron cuenta de que el forastero no era ningún extraño, ¡sino el mismo Jesús Resucitado! Lucas 24:13–32.
ORACIÓN
¡Quédate conmigo, Señor! ¡Quédate y conviértete para siempre en mi acompañante en el camino de la vida! ¡Sé, Señor, mi maestro, mi amigo, mi compañero, mi huésped, mi protector porque la noche va decayendo y está repleta de oscuridades, de incertidumbres, de soledades, de desalientos, de turbaciones, de sufrimientos, de tristezas, de problemas que parecen no tener fin! ¡Siéntate, Señor, a mi lado reparte tu pan de vida! ¡Quédate conmigo, Señor, y no permitas que dude nunca, que me venza el desaliento, que me deje derrotar por las inseguridades y los miedos, que me sacuda el dolor, que me traspase el desencanto! ¡Quédate, Señor, conmigo para crecer firme contigo, para regresar siempre siendo testimonio tuyo, para decirle al mundo que has resucitado y caminas a nuestro lado! ¡Quédate, Señor, conmigo y hazte cada día el encontradizo conmigo cuando me surjan los temores o tome caminos erróneos! ¡Quédate conmigo, Señor, que tengo necesidad de escuchar Tu Palabra, de sentir como arde mi corazón en la Eucaristía! ¡Quédate, Señor, conmigo porque necesito compartir contigo mi vida y la de los míos, no me dejes solo, no permitas que haga el camino por mi cuenta! ¡Quédate, Señor, conmigo para guiarme y ser mi compañero de camino!
"Cuando llegaron a Emaús, los discípulos le pidieron al forastero que se “quedara con ellos”. Durante la cena, el forastero bendijo el pan y lo partió. De repente, los discípulos se dieron cuenta de que el forastero no era ningún extraño, ¡sino el mismo Jesús Resucitado! Lucas 24:13–32.
ORACIÓN
¡Quédate conmigo, Señor! ¡Quédate y conviértete para siempre en mi acompañante en el camino de la vida! ¡Sé, Señor, mi maestro, mi amigo, mi compañero, mi huésped, mi protector porque la noche va decayendo y está repleta de oscuridades, de incertidumbres, de soledades, de desalientos, de turbaciones, de sufrimientos, de tristezas, de problemas que parecen no tener fin! ¡Siéntate, Señor, a mi lado reparte tu pan de vida! ¡Quédate conmigo, Señor, y no permitas que dude nunca, que me venza el desaliento, que me deje derrotar por las inseguridades y los miedos, que me sacuda el dolor, que me traspase el desencanto! ¡Quédate, Señor, conmigo para crecer firme contigo, para regresar siempre siendo testimonio tuyo, para decirle al mundo que has resucitado y caminas a nuestro lado! ¡Quédate, Señor, conmigo y hazte cada día el encontradizo conmigo cuando me surjan los temores o tome caminos erróneos! ¡Quédate conmigo, Señor, que tengo necesidad de escuchar Tu Palabra, de sentir como arde mi corazón en la Eucaristía! ¡Quédate, Señor, conmigo porque necesito compartir contigo mi vida y la de los míos, no me dejes solo, no permitas que haga el camino por mi cuenta! ¡Quédate, Señor, conmigo para guiarme y ser mi compañero de camino!
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
LA PASCUA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS
Francisco no resucitó como Cristo, pero experimentó la fuerza de la resurrección en su propia vida. Vio morir sus ambiciones, su gusto por la fama y su obsesión por ser admirado. En su interior hubo un “sábado santo”: un tiempo de vacío, confusión y preguntas. Y allí, donde parecía haber silencio, Dios sembró la posibilidad de un nacimiento nuevo.
La Pascua de Francisco tuvo rostro: el leproso. Ese abrazo que le dio al que más temía y despreciaba fue un terremoto interior. Allí comprendió que la alegría no se encuentra evitando el dolor, sino entrando en él con amor. Cristo resucitado se escondía en la piel herida del otro. Los leprosos de hoy son los prójimos que nos cuestan. La pregunta clave es: “¿Dónde está hoy mi leproso?”; suele ser la clave de tu propia transformación.
La Pascua franciscana no es miseria, sino desprendimiento. Francisco renunció a lo que lo ataba para ser capaz de recibir lo que Dios quería darle. Su pobreza no lo encogió; lo ensanchó. Le permitió caminar ligero y amar sin reservarse nada.
La alegría de Francisco no era ingenuidad, era señal de resurrección, fruto de haber pasado por la cruz sin instalarse en ella. Su único programa pastoral fue encarnar el Evangelio: sin teorías complejas, sin estrategias de marketing espiritual. Caminar, cantar, servir, reconciliar: allí estaba su misión.
La vida de San Francisco no es un museo sino un mapa. Su Pascua es un recordatorio de que Dios no está interesado en mejorar tu versión antigua, sino en hacer algo nuevo contigo. La resurrección no es un evento del pasado, es una fuerza que empuja desde dentro.
Que tu Pascua sea también este paso del miedo a la confianza, del ego al encuentro, del peso al don, de la noche al alba. Que, como Francisco, podamos decir un día: “Lo que antes me daba miedo, ahora me da paz; lo que antes era amargo, ahora es dulzura del alma.” Porque Cristo resucitado no solo transforma la historia: transforma al corazón que se deja encontrar.
¡Oh alto y glorioso Dios!, ilumina las tinieblas de mi corazón y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta, sentido y conocimiento, Señor, para que cumpla tu santo y veraz mandamiento.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
LOS HERMANOS CAPUCHINOS DE MURCIA CELEBRAN EL 16 DE ABRIL: LA APROBACIÓN DE LA “FORMA DE VIDA” DE LA ORDEN FRANCISCANA, JUNTO A TODA LA FAMILIA DE FRANCISCANOS Y FRANCISCANAS DEL MUNDO. Por eso comenzamos la oración dando gracias y felicitando a los Hermanos Capuchinos de Murcia que viven en la 4ª planta: Hno. Miguel, Hno. Francisco, Hno. Vicente y Hno. Laureano. Damos gracias a Dios por vuestra entrega y dedicación.
En 1209, san Francisco hizo escribir la "forma de vida" o regla que el Señor le había inspirado y que se componía sobre todo de breves fragmentos evangélicos. En la primavera de aquel mismo año, el Santo y sus once primeros compañeros se trasladaron a Roma y obtuvieron del papa Inocencio III que se la aprobara verbalmente, con lo que nacía en la Iglesia una nueva forma de vida, una nueva Orden.
San Francisco, en su Testamento, relata así el acontecimiento: «Y después que el Señor me dio hermanos, nadie me ensañaba qué debería hacer, sino que el Altísimo mismo me reveló que debería vivir según la forma del santo Evangelio. Y yo hice que se escribiera en pocas palabras y sencillamente, y el señor Papa me lo confirmó». Recordando ese hecho trascendental, la familia de san Francisco renueva cada16 de abril su profesión en la vida franciscana.
La espiritualidad de los franciscanos (frailes, clarisas, regulares y seglares) es idéntica a la del fundador en lo fundamental, y la podemos encontrar resumida en estas palabras de San Francisco: "La Regla y vida de los Hermanos Menores es esta: observar el santo Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, viviendo en obediencia, sin nada propio y en castidad"
ORACIÓN EN TIEMPO DE PASCUA
Señor de la Vida,
Tú que nos has enseñado
a dar la vida para vivir la plenitud del amor,
enséñanos a dar el paso
para vivir el Tiempo Pascual
en todo tiempo y lugar.
Queremos seguir tu ejemplo.
Ayúdanos a escuchar la voz de Dios.
Enséñanos a descubrir
su propuesta de RESURRECCIÓN
para nuestras vidas.
Muéstranos cómo llevar a la práctica su proyecto.
Danos fuerzas para perseverar en el camino. AMÉN
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
En torno a la Resurrección, hay detalles que pasan desapercibidos, y si les prestamos atención, descubrimos como aquellos primeros relatos cobran sentido formando un gran relato, con contenido, del día a día de los que podemos vivir cada uno de nosotros en cualquier momento, y que quedan impresos para siempre. Un detalle es este, pudiera parecer algo sin importancia; sin embargo, el Evangelio de san Juan dedica un versículo entero a este detalle:
San Juan 20,1-9. El primer día de la semana, María Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro. Echó a correr y fue donde estaba Simón Pedro y el otro discípulo, a quien quería Jesús, y les dijo: -Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto. Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; y, asomándose, vio las vendas en el suelo: pero no entró. Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: Vio las vendas en el suelo y el sudario con que le habían cubierto la cabeza, no por el suelo con las vendas, sino doblado en un sitio aparte.
Jesús en su resurrección dejó doblado el lienzo de su rostro. Esto nos recuerda a una antigua dinámica del pueblo judío.
El lienzo doblado tiene que ver con una dinámica diaria entre el amo y el siervo – y todo niño judío conocía bien esa dinámica.El siervo, cuando preparaba la mesa de comer para el amo, procuraba tener la certeza de hacerlo exactamente de la manera deseada por su señor.Después de que la mesa era preparada, el siervo quedaba esperando fuera de la visión del amo hasta que él terminase de comer. El siervo no se atrevería nunca a tocar la mesa antes de que el amo hubiese acabado.Al terminar, el amo se levantaría, se limpiaría los dedos, la boca y la barba, haría una bola con el lienzo y lo dejaría en la mesa. El lienzo arrugado quería decir: «He terminado«.Ahora bien, si el amo se levantara y dejara el lienzo doblado al lado del plato,el siervo no osaría tocar aún la mesa, porque ese lienzo doblado quería decir:
«¡volveré!»
ORACIÓN EN TIEMPO DE PASCUA
Señor de la Vida,
Tú que nos has enseñado
a dar la vida para vivir la plenitud del amor,
enséñanos a dar el paso
para vivir el Tiempo Pascual
en todo tiempo y lugar.
Queremos seguir tu ejemplo.
Ayúdanos a escuchar la voz de Dios.
Enséñanos a descubrir
su propuesta de RESURRECCIÓN
para nuestras vidas.
Muéstranos cómo llevar a la práctica su proyecto.
Danos fuerzas para perseverar en el camino. AMÉN
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
El tiempo de Pascua nos recuerda la alegría del pueblo de Israel al entrar en la tierra prometida, después de una larga travesía por el desierto llena de desafíos, pruebas y purificación. Así como ellos experimentaron el cumplimiento de la promesa de Dios, nosotros celebramos la Pascua como el tiempo de la victoria definitiva de Cristo sobre el pecado, la muerte y el mal.
La Pascua es el tiempo fuerte del año en el que vivimos la plenitud de la fe cristiana: Cristo ha resucitado y con Él somos llamados a una vida nueva. Es la fiesta de la luz, del gozo profundo, del paso de la muerte a la vida, de la tristeza a la esperanza. La Resurrección de Jesús nos abre las puertas a una existencia transformada, en la que somos invitados a ser testigos del amor y la misericordia de Dios. El tiempo pascual inicia con el Domingo de Resurrección y se extiende durante cincuenta días hasta la solemnidad de Pentecostés. Es un período de alegría y renovación en el que estamos llamados a vivir con mayor intensidad la fe, a fortalecer nuestra relación con Dios y a llevar el mensaje de la resurrección al mundo. Así como en Cuaresma nos preparamos con el ayuno, la oración y la limosna, en Pascua se nos invita a vivir con esperanza, a dar testimonio del Evangelio y a ser signos visibles de la presencia de Cristo resucitado en nuestra vida diaria.
ORACIÓN EN TIEMPO DE PASCUA
Señor de la Vida,
Tú que nos has enseñado
a dar la vida para vivir la plenitud del amor,
enséñanos a dar el paso
para vivir el Tiempo Pascual
en todo tiempo y lugar.
Queremos seguir tu ejemplo.
Ayúdanos a escuchar la voz de Dios.
Enséñanos a descubrir
su propuesta de RESURRECCIÓN
para nuestras vidas.
Muéstranos cómo llevar a la práctica su proyecto.
Danos fuerzas para perseverar en el camino. AMÉN
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Comenzamos el último trimestre del curso, después del descanso, de las fiestas y de momentos compartidos en nuestra ciudad de Murcia.
Hoy volvemos con nuevas fuerzas, con retos por delante y con la oportunidad de hacerlo mejor.
Seguimos en tiempo de Pascua, la cincuentena pascual, un tiempo que nos recuerda que la vida siempre vence, que siempre es posible empezar de nuevo.
Ayúdanos a no conformarnos, a esforzarnos más, a ser constantes y responsables en nuestro trabajo diario.
Que no olvidemos el espíritu de San Francisco de Asís: sencillez, alegría, fraternidad y cuidado de todo lo creado.
Que sepamos vivir este aniversario del colegio con orgullo y compromiso.
En este trimestre, con la llegada del buen tiempo y el mes de mayo, ponemos nuestra mirada en María.
Enséñanos, como ella, a confiar, a comprometernos y a dar lo mejor de nosotros mismos.
Que este final de curso no sea solo una meta, sino un camino de crecimiento personal y de servicio a los demás.
Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
💜TIEMPO DE CUARESMA 2026💜
REFLEXIONES Y MATERIALES CUARESMA 2026 "LA CUARESMA EN EL CORAZÓN DE Francisco"
"Paz, fruto de Dios en mí." 📕Ev. de Jn (Resurrección de Lázaro)
🌈"Esperanza y vida nueva que pacifica"🌈
📜Herencia de Francisco: “Hazme instrumento de tu paz”.
Frase de la semana: “La paz empieza en el corazón que ama”.💙
VIERNES DE DOLORES
27 DE MARZO
34º - TIEMPO DE CUARESMA 🕀 SEMANA DE PASIÓN 🕀
Hoy cerramos una etapa importante. No solo termina el trimestre… también estamos llegando al final de la Cuaresma. Pero no es un final cualquiera: es un paso.
Durante estas semanas hemos intentado vivir “la Cuaresma en el corazón de Francisco”: aprendiendo a mirar con sencillez, a acercarnos a los demás, a reconocer a Cristo en lo pequeño, en lo frágil, en lo que a veces pasa desapercibido. Y hoy damos un paso más.
Comenzamos a mirar hacia la Semana Santa. En Murcia veremos procesiones, imágenes, pasos… pero Francisco nos invita a no quedarnos solo en lo externo. Nos invita a mirar más hondo: al amor que hay detrás de la cruz.
- A las 10:30 La procesión por el patio con el abrazo de San Francisco a Cristo crucificado. y retransmitida en el canal de YouTube de Colegio, en el "set" estará un año más Manolo Canteras, invitándonos a no perder detalle y comentándonos la procesión a su lado este año estará Clara López comentando historia, curiosidades, experiencias y cosas que seguro nos van a sorprender
- Y a las 12:00 el traslado de la Cruz de San Damián hasta nuestra iglesia. La Cruz que mañana saldrá en la procesión de nuestra Cofradía EL CRISTO DE LA FÉ, una cruz que para los franciscanos representa todo lo que somos, lo que hacemos y hacia dónde vamos y que en la procesión será guía de los penitentes del Cristo. Además este año con motivo del os 75 años de la apertura del edificio actual del Colegio, hemos querido que la cruz se note todavía más, en diálogo con la Cofradía y con su aprobación, tenemos el cargo de PORTADOR/A DE LA CRUZ, Este año hemos pensado que la que mejor puede representar al Colegio en esta procesión será: CATALINA ROS RIVAS, profesora de Infantil y parte integrante del Equipo de Pastoral
No son solo actos. Son signos. Son una llamada. Porque la cruz no es solo dolor: es amor entregado. Y ese amor… también nos pide algo a nosotros. En el silencio de esta mañana de viernes de Dolores y Antes de comenzar la jornada, pregúntate:¿Qué lugar tiene Dios en mi vida hoy? ¿Qué puedo cambiar, mejorar o entregar?
Oración
Señor Jesús,
hoy queremos caminar contigo.
Al contemplar tu cruz,
ayúdanos a descubrir el amor que hay en ella.
Danos un corazón sencillo como el de San Francisco,
capaz de mirar más allá de lo externo,
y de encontrarte en lo pequeño y en los demás.
Bendice este día tan especial,
nuestras celebraciones,
y a todas las personas que forman este colegio.
Y al comenzar la Semana Santa,
enséñanos a vivirla de verdad,
desde dentro,
desde el corazón.
Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
YA ESTÁN DE VUELTA LOS PEREGRINOS, DAMOS GRACIAS A DIOS POR LAS EXPERIENCIAS VIVIDAS Y QUE TENGAN UN BUEN VIAJE DE VUELTA. LOS ESPERAMOS. ¡BUEN CAMINO!
“Después de lavarles los pies, se puso el manto, se sentó de nuevo a la mesa y les dijo: ¿Entendéis lo que os he dicho? Vosotros me llamáis el maestro y el Señor; y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Señor y el Maestro, os he lavado los pies, también vosotros os lo debéis lavar los unos a otros. Yo os he dado ejemplo, para que hagáis vosotros lo mismo que he dado yo. Os aseguro que el criado no es más que su amo, ni el enviado más que quien lo envía.” Estamos en Cuaresma y dentro de unos días en Pascua. Es un buen momento para pararnos a pensar personalmente en esta cualidad y ver si somos personas serviciales, cristianos al servicio de los demás.
En nuestra oración de hoy pedimos también por nuestros alumnos, alumnas y profesores que están haciendo el camino de Santiago. Que esta oportunidad que les regala la vida de poder ponerse en camino toque sus corazones y descubran las maravillas que Dios hace en sus vidas, pedimos para que hagan un buen camino. Hoy: MELIDE - ARZÚA 14,1 KM. (3HORAS APROX.)
ORACIÓN
ORACIÓN
Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. Que allá donde hay odio, yo ponga el amor. Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión. Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe. Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza. Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz. Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría. Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar. Porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, es perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna.
“Os doy un mandato nuevo, que os améis unos a otros como YO os he amado: amaos así unos a otros. En eso conocerán todos que sois mis discípulos, en que améis unos a otros.” Amor es entrega. No hay amor más grande, entrega más grande…que DAR LA VIDA por los demás.
Jesús dio su vida, murió crucificado por nosotros. No hace falta morir para dar la
vida por los demás. Damos nuestra vida a los demás cuando compartimos nuestro tiempo con los que nos rodean. Damos nuestra vida a los demás cuando damos lo mejor de cada uno. Damos nuestra vida a los demás cuando estamos con aquellos que lo necesitan en situaciones difíciles. Damos nuestra vida a los demás… A lo largo de la vida aparecerán situaciones que midan cuál es nuestro nivel de entrega. Dios nos pondrá a prueba.
vida por los demás. Damos nuestra vida a los demás cuando compartimos nuestro tiempo con los que nos rodean. Damos nuestra vida a los demás cuando damos lo mejor de cada uno. Damos nuestra vida a los demás cuando estamos con aquellos que lo necesitan en situaciones difíciles. Damos nuestra vida a los demás… A lo largo de la vida aparecerán situaciones que midan cuál es nuestro nivel de entrega. Dios nos pondrá a prueba.
En nuestra oración de hoy pedimos también por nuestros alumnos, alumnas y profesores que están haciendo el camino de Santiago. Que esta oportunidad que les regala la vida de poder ponerse en camino toque sus corazones y descubran las maravillas que Dios hace en sus vidas, pedimos para que hagan un buen camino. Hoy: MELIDE - ARZÚA 14,1 KM. (3HORAS APROX.)
ORACIÓN
ORACIÓN
Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. Que allá donde hay odio, yo ponga el amor. Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión. Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe. Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza. Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz. Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría. Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar. Porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, es perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna.
La oración que sigue transformando el corazón del mundo
Aunque no aparece en los escritos originales de San Francisco de Asís, la célebre oración conocida como “Hazme un instrumento de tu paz” expresa con total fidelidad el espíritu franciscano. Por ello, la tradición cristiana la ha ligado íntimamente al Pobrecillo de Asís y ha encontrado en ella un camino sencillo, profundo y siempre actual para caminar hacia Cristo.
La fuerza de esta plegaria radica en su total sintonía con el Evangelio. Cada una de sus peticiones —llevar amor donde hay odio, perdón donde hay ofensa, unión donde hay discordia— refleja el mismo corazón de Cristo, que vino al mundo “no para ser servido, sino para servir”.
Quien la reza sinceramente se coloca en actitud de discípulo y de misión. No pide ser consolado, sino consolar; no busca ser amado, sino amar. Así, la oración se convierte en un verdadero programa de vida en clave evangélica.
La palabra instrumento revela una verdad central: no somos la fuente de la paz, sino canales de ella. La paz auténtica solo puede venir de Dios. Ser instrumentos implica dejar a Dios actuar, abrirle espacio en el propio corazón, renunciar al orgullo y vivir en docilidad.
San Francisco entendió que la conversión comienza cuando uno se vacía de su egoísmo para dejar que Cristo viva en él. Por eso, la oración es también un acto de humildad: reconoce que la paz no se impone, sino que se encarna.
El texto de la oración es sorprendentemente actual. En un mundo marcado por polarizaciones, tensiones sociales, agresividad y heridas personales, la petición de ser “sembradores” de amor, esperanza, fe y alegría es casi profética.
Cada actitud que la oración propone supone un acto de resistencia espiritual frente a las dinámicas del odio y la indiferencia: Amar donde hay odio: elegir ver al otro como hermano; perdonar donde se ofende: romper la cadena del rencor; poner unión donde hay discordia: ser puente y no muro; y levar la luz donde hay tinieblas: testimoniar a Cristo incluso en los ambientes más difíciles.
La segunda parte de la oración es una pequeña síntesis de la sabiduría evangélica. Francisco comprendió que el amor cristiano es fecundo precisamente cuando renuncia a buscarse a sí mismo. Es en el acto de darse donde se experimenta la verdadera alegría.
“Es muriendo como se resucita a la vida eterna” no es una frase poética: es la esencia del cristianismo. Morir a las propias seguridades, al orgullo, a la necesidad de tener siempre la razón… es abrir la puerta para que la vida nueva de Cristo brote en nosotros.
Rezar esta oración hoy significa asumir una tarea evangelizadora. El mundo necesita testigos de paz: familias que sepan dialogar, jóvenes que busquen construir y no destruir, comunidades cristianas que respondan a la violencia con misericordia, y creyentes que irradien esperanza aun en medio de las pruebas. La oración no pide resultados, sino fidelidad. No exige que el mundo cambie primero, sino que el cristiano dé el primer paso.
“Hazme un instrumento de tu paz” no es solo un texto para recitar, sino un estilo de vida inspirado por San Francisco de Asís. Es una invitación a acoger la paz que viene de Dios, dejarse transformar por ella y convertirla en un don para los demás. Si cada cristiano hiciera suya esta oración, el mundo tendría más luz, más misericordia y más esperanza. Porque la paz verdadera siempre comienza en un corazón que se deja habitar por Cristo.
En nuestra oración de hoy pedimos también por nuestros alumnos, alumnas y profesores que están haciendo el camino de Santiago. Que esta oportunidad que les regala la vida de poder ponerse en camino toque sus corazones y descubran las maravillas que Dios hace en sus vidas, pedimos para que hagan un buen camino. Hoy: PALAS DE REI - MELIDE 14,4 KM. (3HORAS APROX.)
ORACIÓN
ORACIÓN
Señor, haz de mi un instrumento de tu paz. Que allá donde hay odio, yo ponga el amor. Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón. Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión. Que allá donde hay error, yo ponga la verdad. Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe. Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza. Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz. Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría. Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar, ser comprendido, cuanto comprender, ser amado, cuanto amar. Porque es dándose como se recibe, es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo, es perdonando, como se es perdonado, es muriendo como se resucita a la vida eterna.
LUNES 23 DE MARZO30º - TIEMPO DE CUARESMA 🕀 SEMANA DE PASIÓN 🕀
Resumen del Evangelio Juan 11, 1-44, 5º DOMINGO DE CUARESMA
Lázaro de Betania, hermano de María y Marta, enferma. Jesús, a pesar de amarles, retrasa su visita dos días, afirmando que la enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios. Cuando Jesús llega, Lázaro lleva cuatro días muerto. Marta y María expresan su dolor y fe, creyendo que si Jesús hubiera estado allí, su hermano no habría muerto. Ante el dolor de las hermanas y los judíos, Jesús se conmueve profundamente y llora, demostrando su humanidad. Jesús ordena quitar la piedra del sepulcro, a pesar de la objeción de Marta por el olor del cadáver (lleva cuatro días). Jesús ora al Padre y grita: "¡Lázaro, sal fuera!". Lázaro sale vivo, aún envuelto en vendas, lo que provoca que muchos judíos crean en Jesús, mientras las autoridades deciden matarlo.
"Lázaro, la vida que vuelve a abrazar"
La resurrección es volver a abrazar una y otra vez, es abrazarle ahí de nuevo, en lo cotidiano, en lo más humano, en lo que te hace «sentir en casa», de una vez y para siempre. No se trata solo de un milagro extraordinario, sino de un gesto profundamente humano y cercano. Jesús no llega como alguien distante, sino como amigo que llora, que se conmueve y que comparte el dolor.
En el Evangelio de la resurrección de Lázaro, Jesús se encuentra con el sufrimiento de Marta y María, con el miedo a la muerte y con la experiencia de la pérdida. Antes de devolver la vida a Lázaro, Jesús se deja tocar por el dolor. La resurrección comienza ahí: en el abrazo, en la presencia, en no huir del sufrimiento. Después llega la palabra que devuelve la vida y la esperanza.
San Francisco de Asís vivió la resurrección como un regreso continuo a lo esencial. Su encuentro con Cristo lo llevó a abrazar lo que antes evitaba: la pobreza, la fragilidad, el dolor de los demás. En ese abrazo —especialmente al leproso— Francisco descubrió una vida nueva. No fue una huida del mundo, sino una manera distinta de habitarlo, de hacerlo hogar, de sentirse “en casa” con Dios y con los hermanos.
Celebrando los 800 años de la muerte de san Francisco, este Evangelio nos recuerda que la resurrección no es solo algo que esperamos al final de la vida, sino una experiencia que comienza aquí y ahora. Cada vez que volvemos a amar, a perdonar, a confiar, algo resucita en nosotros. Jesús sigue llamándonos por nuestro nombre, invitándonos a salir de todo aquello que nos ata y a vivir con más libertad y esperanza.
En nuestra oración de hoy pedimos también por nuestros alumnos, alumnas y profesores que están haciendo el camino de Santiago. Que esta oportunidad que les regala la vida de poder ponerse en camino toque sus corazones y descubran las maravillas que Dios hace en sus vidas, pedimos para que hagan un buen camino. Hoy: PORTOMARÍN-PALAS DE REI 25 KM.
ORACIÓN
Señor Jesús: Tú eres la resurrección y la vida. Dinos a menudo como a Lázaro: levántate, vive, no te quedes bajo la losa, ni a media vida. Gracias porque nos concedes creer y confiar en Ti. Gracias a Ti no hay ni enfermedad ni muerte que se resista a tu amor poderoso; no hay debilidad nuestra que se resista al poder de tu palabra de vida; no hay nada que hagamos que sea inútil, ni infecundo, ni absurdo; Desde Ti, nos ponemos en pie cada día. Desde Ti, nuestra debilidad se hace fuerte. Desde Ti, nuestro cansancio se hace de nuevo aliento de vida. Desde Ti, nuestro corazón herido se siente perdonado y sanado para la vida. AMÉN
REFLEXIONES DE LA QUINTA SEMANA
📕Evangelio (Jn 11, 1-45) LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO👆
📐COMENTARIO👆
1. ¿Qué situaciones de tu vida necesitan hoy “resucitar”: relaciones rotas,
ilusiones perdidas, ganas de vivir con sentido?
ilusiones perdidas, ganas de vivir con sentido?
2. Jesús no solo devuelve la vida a Lázaro, sino que acompaña y abraza el dolor. ¿Qué importancia tiene el acompañamiento y la cercanía en los momentos difíciles?
3. San Francisco aprendió a “abrazar” lo que antes rechazaba. ¿Qué realidades te cuesta aceptar o abrazar y cómo podrían convertirse en fuente de vida nueva?
ESA PERSONA QUE TE SALVÓ EL DÍA (O LA VIDA)
A ver, seamos sinceros: todos hemos tenido esos momentos en los que quisiéramos desaparecer. Como cuando el profe pregunta algo y justo estabas en la luna, o cuando saludas a alguien que en realidad no te estaba mirando. O peor aún, cuando te das cuenta demasiado tarde de que llevas un calcetín de cada color o la etiqueta de la camiseta por fuera.
Pero hay algo que nos salva en esos momentos: las personas que están ahí para echarnos un cable. Ese amigo que te avisa antes de que hagas el ridículo. Esa profe que no se rinde contigo, aunque tú ya casi lo hayas hecho. Ese familiar que siempre encuentra las palabras justas cuando parece que todo va mal.
En el vídeo que verás después, varias personas se reencuentran con alguien que marcó sus vidas. Un amigo, un maestro, un hermano, alguien que, con un simple gesto o unas palabras en el momento justo, les ayudó a seguir adelante. No se trata de superhéroes con capa ni de gente famosa, sino de personas normales que, sin saberlo, hicieron algo extraordinario: estar ahí.
Ahora viene la pregunta para ti:
¿Quién ha sido esa persona en tu vida? Tal vez fue alguien que te apoyó cuando querías rendirte. O alguien que te hizo reír cuando más lo necesitabas. A veces, no nos damos cuenta de lo importantes que son esos pequeños gestos hasta que miramos atrás.
Y aquí va otro reto: ¿y si tú también puedes ser ESA persona para alguien? Quizás, sin darte cuenta, ya lo has sido.
PÁRATE A PENSAR:
Así que, ¿por qué no hacer algo diferente hoy? Tómate un momento para recordar a esa persona y, si puedes, ¡díselo! Un mensaje, una nota, un abrazo o, si eres de los tímidos, un emoji épico en WhatsApp. Agradecer no cuesta nada y, quién sabe, quizás tú también estés dejando huella en alguien sin darte cuenta. Porque al final, la vida no se trata de cuántos seguidores tienes, sino de cuántas vidas tocas.
VÍDEO:
(Cámara oculta que te devolverá la fe en la humanidad )
ORACIÓN:
Jesús, gracias por las personas que has puesto en nuestro camino, esas que nos han ayudado cuando más lo necesitábamos, las que nos han escuchado, animado y apoyado sin esperar nada a cambio. Ayúdanos a ser también luz para los demás, a estar atentos a quien nos necesita, a regalar palabras que sanen y gestos que abracen el alma. Que nunca olvidemos que un pequeño acto de amor puede dejar una huella imborrable. Amén.
“Al final, hermano” · Evangelio: Jn (Ciego de nacimiento).
"Ver al otro como hermano, abrir los ojos de la fe."
Herencia de Francisco: Encuentro con el leproso.
Frase de la semana: “Todos somos hermanos
bajo un mismo cielo”.
Un día, un hombre sabio y piadoso clamó al cielo por una respuesta. El hombre aquel encabezaba un grupo de misioneros que oraban por la paz del mundo, para lograr que las fronteras no existieran y que toda la gente viviera feliz. La pregunta que hacían era: ¿Cuál es la clave, Señor, para que el mundo viva en armonía? Entonces, los cielos se abrieron y después de un magnifico estruendo, la voz de Dios les dijo: ¡Comodidad! Todos los misioneros se veían entre sí, sorprendidos y extrañados de escuchar tal término de la propia voz de Dios.
El hombre sabio y piadoso preguntó de nuevo: ¿Comodidad Señor? ¿Qué quieres decir con eso? Dios respondió: “La clave para un mundo pleno es: ¡Como di, dad! Es decir, así como yo os di, dad vosotros a vuestro prójimo. Como di, dad vosotros fe; como di, dad vosotros esperanza; como di, dad vosotros caridad; como di, sin límites, sin pensar en nada más que dar, dad vosotros al mundo... y el mundo, será un paraíso”. Por eso si no caemos en la tentación del egocentrismo, aprenderemos que sólo es Dios el centro de mi vida y tendrán sentido las palabras del evangelio: "Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto."»
ORACIÓN
“Buen Padre Dios,
ayúdanos a dar sin esperar nada a cambio,
porque debemos dar gratis lo que gratis se nos ha dado.
Todo proviene de ti, y a nosotros,
al sembrar tu amor para que floreciera,
ayúdanos a entregarte nuestra vida como ofrenda para que venga tu Reino y pudiendo ser todos uno, unidos podamos decirte:
“Aquí estamos, Señor, para hacer tu voluntad”. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
"Hermana Santa Clara de Asís"
Hoy, 18 de marzo, recordamos a Santa Clara de Asís en el momento en que deja su casa para seguir a Jesús junto a San Francisco de Asís:
"De regreso en Asís, Clara sintió el deseo de consagrar su vida únicamente a Cristo. Impresionada por el ejemplo de San Francisco, en la noche del Domingo de Ramos del año 1212, tras participar en la Misa en la catedral y recibir la palma de manos del obispo, Clara huyó de su casa y se dirigió a la Porciúncula, donde Francisco y sus frailes la esperaban.
Allí, Clara se cortó el cabello y recibió de manos del propio Francisco un sencillo sayal, ofreciendo completamente su vida al Señor. Así comenzó su camino de seguimiento,
marcado por la pobreza y la humildad, para seguir fielmente las huellas de Cristo."
No fue solo un cambio de lugar, fue una decisión profunda: elegir vivir desde el corazón, con libertad, con sentido y con fe.
Estamos en la 4ª semana de Cuaresma, un tiempo para mirar hacia dentro y preguntarnos cómo estamos viviendo. El lema de esta semana nos invita a algo muy concreto: “Ver al otro como hermano, abrir los ojos de la fe”.
Francisco lo aprendió de una manera muy fuerte en su encuentro con el leproso. Aquello que le daba miedo, rechazo o incomodidad, se convirtió en un lugar de encuentro con Dios. Donde antes veía a alguien del que apartarse, empezó a ver a un hermano.
Y aquí está el desafío también para nosotros.
Porque hoy no hay leprosos como en la Edad Media, pero sí hay muchas personas que evitamos: el que está solo, el que es diferente, el que nos cae mal, el que nadie mira
Clara y Francisco entendieron algo clave: la fe no es solo rezar o creer, es mirar de otra manera. Es descubrir que cada persona tiene dignidad, que cada uno es hermano.
Como dice el texto que hemos trabajado, Clara fue una mujer valiente, capaz de seguir su camino con una “ilusión intacta” incluso en tiempos difíciles . Esa misma valentía hoy se nos pide a nosotros: atrevernos a mirar con el corazón, atrevernos a acercarnos, atrevernos a reconocer al otro como hermano
En esta Cuaresma, la pregunta es clara:
¿A quién me cuesta mirar como hermano?
¿Qué “leproso” hay hoy en mi vida?
Oración
Señor Jesús,
en este tiempo de Cuaresma queremos parar y mirarnos por dentro.
Tú nos invitas a abrir los ojos,
a no pasar de largo,
a descubrirte en los demás.
Danos la valentía de Clara
para seguirte con autenticidad,
y el corazón de Francisco
para ver a cada persona como un hermano.
Ayúdanos a romper prejuicios,
a acercarnos a quien está solo,
a mirar con respeto y con amor.
Que en este día
sepamos construir un mundo más humano,
más justo
y más fraterno.
Porque, Señor,
todos somos hermanos
bajo un mismo cielo. Amén.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, ahora y siempre,
por los siglos de los siglos. Amén.
Señor,
en esta Cuaresma te pedimos:
decisión para nuestros pasos;
entrega en nuestros gestos;
fortaleza en las decisiones que tomemos;
alegría en medio de las dificultades;
constancia en el cansancio;
capacidad de levantarnos en las caídas;
dejarnos sorprender por ti;
abrir nuestro corazón a tu Palabra;
luz para el camino.
Que seas Tú,
Señor, el que acompañe nuestros pasos.
Señor, te pedimos que transformes nuestros corazones. Amén














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