Una de las cualidades más hermosas de los seres
humanos es la comunicación; nos permite entendernos, colaborar, expresar
emociones y sentimientos y sentirnos comunidad.Dentro de todas las formas de comunicación, la
palabra constituye el elemento más importante y el más utilizado. El poder de
la palabra nos convierte en seres, hijos e hijas de la Plenitud Absoluta. Como dice el inicio del evangelio de Juan:
“Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios. Al principio estaba junto a Dios. Todas las cosas fueron hechas por medio de la Palabra y sin ella no se hizo nada de todo lo que existe. En ella estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.”
En este DENIP, 30 de enero de 2024, vamos a
reflexionar sobre la luz y la oscuridad que pueden proyectar las palabras;
centrándonos sobre todo en su efecto curativo, sanador de las heridas
emocionales y existenciales que todos los seres humanos arrastramos en nuestra
existencia.
Cada letra se constituye como una clave que avanza a pasos agigantados conformando palabra tras palabra, conduciendo a un conjunto de frases que suelen dar vida a una página. Las páginas pueden ser fuente de inspiración si ahondamos en el significado de cada elemento que la conforma. Su mensaje puede resultar más poderoso de lo que imaginamos y posee la capacidad de influir enormemente en nuestra concepción del mundo desde un punto de vista general.










