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domingo, 27 de octubre de 2024

CELEBRANDO "EL ESPÍRITU DE ASÍS" 1986-2024

"Fue una intuición profética 
y un momento de gracia"
"He elegido Asís como lugar para nuestra jornada de oración por el significado especial del hombre santo que aquí se venera —san Francisco—, conocido y venerado por tantos en el mundo, como símbolo de paz, reconciliación y fraternidad"         
         San Juan Pablo II
EL ESPÍRITU DE ASÍS 1986
Claves para entender el Encuentro Interreligioso en Asís convocado por el Papa. Celebración de los 25 años del encuentro. Benedicto XVI
30 años del encuentro del ESPÍRITU DE ASÍS
MÚSICA HAKUNA: TODO
Pero... ¿Qué es el Espíritu de Asís?
Día de oración y ayuno...
El 27 de octubre de 1986, el Papa san Juan Pablo II reunió en Asís a los líderes de las grandes religiones del mundo para hacer juntos un día de ayuno y oración por la paz. En ese encuentro los asistentes mantuvieron el ayuno y rezaron por la paz pero «cada uno a su manera». Es decir no se realizó una oración conjunta, sino que cada grupo rezó siguiendo sus creencias y liturgia por la paz. Tras ese momento se reunieron en la plaza delante de la Basílica de San Francisco, en el que cada dirigente rezó solo, San Juan Pablo II cerro el acto con un discurso y juntos rompieron el ayuno con un ágape.
  • El Papa Benedicto XVI, el 27 de octubre de 2011, también estuvo presente en Asís, con ocasión de 25º aniversario del Espíritu de Asís, convocó a todas las religiones a una Jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia en Asís, bajo el lema: “Peregrinos de la verdad, peregrinos de la paz”.
  • El Papa Francisco en 2016, visitó Asís con motivo de los 30 años del "Espíritu de Asís", “Encuentro interreligioso por la paz entre los pueblos”. Con el Pontífice, estarán presentes también Bartolomeo I, patriarca ecuménico de Constantinopla, Sergio Mattarella, presidente de la República de Italia y más de 400 líderes religiosos y exponentes de la cultura.

San Juan Pablo II en aquel 27 de octubre, realizó uno de los gestos más comentados de su pontificado, donde tuvo que hacer frente a no pocas críticas por ello–: en la ciudad de san Francisco invitó a los representantes de las grandes religiones para orar por la paz, proponiéndoles "comenzar un camino común". Cada religión fue invitada a hacerlo según su propia tradición y espiritualidad.
A lo largo de sus más de 26 años de pontificado, San Juan Pablo II, escogió en tres ocasiones la ciudad de san Francisco para orar por la paz, junto con los líderes religiosos del mundo:
  1. La primera vez fue el 27 de octubre de 1986, 
  2. La segunda el 10 y 11 de enero de 1993, con motivo del conflicto bélico en los Balcanes,
  3. Y la tercera el 24 de enero de 2002, enmarcada por los atentados a las torres gemelas, el 11 de septiembre de 2001.
A partir de aquel acontecimiento nació el llamado "Espíritu de Asís", que ha tenido continuidad y se ha afianzado gracias en especial al compromiso de la Comunidad de Sant' Egidio 
(https://www.santegidio.org/pageID/1/langID/es/INICIO.html), fundada en 1968 en Roma por el profesor universitario italiano Andrea Riccardi y que se ha extendido a numerosos países.

Catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Roma III. Experto en temas de la Iglesia católica. También es autor de varios libros sobre la problemática de la Iglesia en el siglo XX, sobre todo en los países mediterráneos.
Fundó la Comunidad de Sant'Egidio en 1968, una asociación de laicos católicos con centro en el barrio del Trastevere, Roma, dedicada a promover el diálogo y el ecumenismo en todo el mundo y que cuenta con más de 50 000 miembros en al menos setenta países.​

Se ha escrito que el espíritu de Asís se inscribe en algunas actitudes típicamente franciscanas: humildad, fraternidad, intercesión por la paz, comunión o cohabitación espiritual, confianza para salir al encuentro del otro y establecer con él un diálogo. Y la convicción de estar todos bajo la mirada clemente y misericordiosa del único Absoluto, que precisamente por serlo nos supera a todos.

Francisco de Asís, además, tuvo la iniciativa de abrir el diálogo con el islam. Es sabido que en el año 1219, durante la quinta Cruzada, Francisco, superando los condicionamientos de su tiempo, cerca de Damieta, en el delta del Nilo, durante una breve tregua en los combates, tomó la decisión de dirigirse acompañado de un sólo compañero religioso a dialogar con el sultán Al Malik Al Kamil, soberano de Egipto y de Siria y nieto de Saladino, el cual lo recibió con todo respeto y lo escuchó y dialogó con él durante varios días. Cuando la tregua tocaba a su fin y Francisco y su compañero tenían que partir, el sultán, que había visto en él a un hombre de Dios, quiso ofrecerle unos obsequios muy generosos. Francisco, sin embargo, los rehusó cortésmente y se volvió al campamento cristiano con las manos vacías, pero acompañado de la numerosa escolta que le quiso poner el sultán, ante la mirada sorprendida tanto de los musulmanes como de los cristianos...

Benedicto XVI hizo uno de los gestos más significativos de su pontificado: en una intensa jornada visitó Asís y estuvo en los principales lugares que marcaron la vida y que conservan la memoria del fundador de los franciscanos. La visita papal se inscribió en la conmemoración de los 800 años de la conversión de san Francisco de Asís. Como se recordará, el Papa Juan XXIII, poco antes de que comenzaran los trabajos del Concilio Vaticano II, quiso también realizar una peregrinación personal a Asís, que tuvo en aquel momento una gran resonancia en los medios de información.

De Francisco de Asís se ha dicho que es un santo para todos los tiempos. Y la razón de esto es que muy pocos como él han logrado ser una imagen del mismo Jesucristo. El Papa teólogo quiso entrar directamente en el mensaje de Asís: "Asís nos dice que la fidelidad a la propia convicción religiosa, la fidelidad sobre todo a Cristo crucificado y resucitado, no se expresa con la violencia y la intolerancia sino con el respeto sincero del otro, con el diálogo, con un anuncio que interpela a la libertad y a la razón, en el compromiso por la paz y la reconciliación". Y del encuentro de su antecesor en Asís, en el año 1986, no dudó en afirmar que "fue una intuición profética y un momento de gracia".
+ Josep Àngel Saiz Meneses

Desde entonces, cada año en esta fecha, 27 DE OCTUBRE, se nos invita a participar en esta jornada que busca el entendimiento entre los pueblos, buscando la justicia social y una convivencia pacífica. San Francisco decía a sus hermanos: “Que la paz que anunciáis de palabra, la tengáis, y en mayor medida, en vuestros corazones” (TC 58). Sólo desde un corazón que está en paz consigo mismo se puede transmitir la paz a los hermanos. Nosotros, que pertenecemos a la familia franciscana, no podemos quedar impasibles a la llamada de ser constructores de paz. Por eso, os animamos a unirnos en oración, tal y como nos invita la Comisión Interfranciscana de Justicia Paz e integridad de la Creación (JPIC).

¿Por qué Juan Pablo II escogió Asís?
Sencillamente porque Asís es la ciudad de san Francisco. En palabras del Papa, Asís es el “lugar que la seráfica figura de san Francisco ha transformado en centro de fraternidad universal”. San Francisco es reconocido por propios y extraños como hombre de paz, de diálogo, de unidad, como el hombre que tenía el corazón abierto a todos, que tendió puentes en lugar de levantar muros, que se sentía hermano de todos, del sol y del viento, del agua y del fuego, incluso de los ladrones, del feroz lobo de Gubio y, en fin, hermano de la muerte.

¿Cuál fue la finalidad del encuentro?
En palabras de Juan Pablo II: “invito a todos los responsables de las Iglesias y Comunidades cristianas, así como de las demás grandes religiones del mundo a un encuentro especial de oración por la paz en la ciudad de Asís”. No se trataba de discutir sobre la paz o de buscar estrategias para promoverla. Simplemente se trataba de orar por la paz, una oración acompañada de silencios, de ayuno y de peregrinaciones.

Algunos interpretaron el encuentro recordando al canto de los Ángeles la noche de Navidad: “Gloria a Dios en las alturas, y paz en la tierra a los hombres que él ama”. En Asís se realizó la utopía de la familia humana reunida pacíficamente para convivir y orar por la paz. Una síntesis del espíritu de Asís la podemos encontrar en la Oración de la paz, atribuida a san Francisco. Juan Pablo II la leyó en presencia de todos los representantes de las religiones en el encuentro de 1986. Los invito a ponerse de pie y a orar juntos:

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz! Que allí donde haya odio, ponga yo amor; donde haya ofensa, ponga yo perdón; donde haya discordia, ponga yo unión; donde haya error, ponga yo verdad; donde haya duda, ponga yo fe; donde haya desesperación, ponga yo esperanza; donde haya tinieblas, ponga yo luz; donde haya tristeza, ponga yo alegría. ¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto ser consolado como consolar; ser comprendido, como comprender; ser amado, como amar. Porque dando es como se recibe; olvidando, como se encuentra; perdonando, como se es perdonado; muriendo, como se resucita a la vida eterna.


5 razones por las que sigue siendo necesario el "Espíritu de Asís"

Estos encuentros interreligiosos de oración han ayudado a desactivar fundamentalismos y xenofobia. En palabras de Marco Impagliazzo, presidente de la Comunidad de Sant’Egidio, la entidad organizadora de los encuentros del ESPÍRITU DE ASÍS, “en un momento difícil, en el que van decayendo muchas redes de convivencia en las periferias de las grandes ciudades y se levantan muros no solo entre Europa y África, para defenderse de los migrantes, y también entre países europeos, debemos reconstruir juntos puentes de paz”.

Pero, tres décadas después de empeño por la paz y el diálogo, ¿por qué siguen siendo necesarios estos encuentros? 
Un profundo conocedor y difusor de los mismos, el ecumenista Pedro Langa Aguilar, OSA, da las claves, en una entrevista de la revista ‘Vida Nueva’

1.- Un soplo del Espíritu Santo para la paz en el mundo
Inspirado en el testimonio de san Francisco de Asís, la génesis del primer encuentro, en 1986, bebe del Vaticano II, de las encíclicas ‘Ecclesiam suam’ y ‘Noastra aetate’, de Pablo VI, y del decreto ‘Unitatis redintegratio’. En ellas, que son un canto al diálogo, se dice que no podemos ponernos a hablar con otras religiones si antes no nos hemos puesto de acuerdo con otras Iglesias cristianas. Juan Pablo II encontró la clave para hacerlo posible para evitar las muchas suspicacias que levantó aquel primer encuentro: no rezar juntos, sino estar juntos para rezar por la paz.

2.- La oración que desactiva los fundamentalismos
En 1986 aún no había caído el Muro de Berlín y Oriente Medio seguía siendo un polvorín. Tras el primer encuentro, se vio la necesidad de que aquella oración interreligiosa por la paz tuviera su continuidad, a lo que contribuyó la Comunidad de Sant’Egidio, que ha sembrado las semillas de Asís desde entonces en distintos lugares, y siempre con el apoyo de los papas Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco. Esos encuentros de oración por la paz han contribuido a desactivar muchos fundamentalismos a base de diálogo, paz y amistad.

3.- Acompañar el fenómeno migratorio global
Ante el reto que suponen las crisis migratorias en este siglo XXI, fundamentalmente a causa de las guerras y la pobreza, estos encuentros ayudan a entender y a acompañar a los que llegan, que lo hacen con una cultura y religión propia. Por eso, hay que entender que si hay tantas religiones es porque Dios lo ha querido así y toca trabajar para establecer un clima de fraternidad entre todas, a reconocer que las diferencias no pueden llevarnos al enfrentamiento, sino al respeto, a la colaboración y a la edificación de la paz, de lo que la Comunidad de Sant’Egidio ha dado muestra en sus mediaciones internacionales. El propio papa Francisco ha tenido en cuenta estas consideraciones en su viajes a Lampedusa, Lesbos y Bari.

4.- Tender la mano también hacia los no creyentes
En el encuentro que el papa Benedicto XVI presidió el 27 de octubre de 2011 se produjo un salto cualitativo en la configuración de estos encuentros: no participarían solo fieles de distintas creencias: también se invitaría a los que no tenían ninguna. De esa manera, Asís tomaba la forma de un simbólico patio de los gentiles para los creyentes y para los no creyentes.

5.- Ayuda a concretar la Iglesia en salida del papa Francisco
La llegada del papa Francisco dio un nuevo impulso al Espíritu de Asís, de tal manera que este admirador del ‘Poverello’ lo lleva consigo en cada uno de los viajes apostólicos que emprende. Y aunque visitó Asís con motivo del 30º aniversario de estos encuentros de oración, ese espíritu forma parte importante también de la Iglesia en salida que proclama, en donde se invita a no quedarse encerrado en la sacristías, sino a salir al encuentro del otro, sea quien sea y venga de donde venga.

En 1990, Juan Pablo II habló de «crisis ecológica» y, destacando que ésta tiene un carácter predominantemente ético, hizo notar «la urgente necesidad moral de una nueva solidaridad». Este llamamiento se hace hoy todavía más apremiante ante las crecientes manifestaciones de una crisis, que sería irresponsable no tomar en seria consideración


¡EL CAMBIO CLIMÁTICO EXIGE QUE CAMBIES!
(Espíritu de Asís 2024)
Cualquier ciudadano de a pie puede saber, a estas alturas de la vida, lo qué es el cambio climático como realidad que está ya afectando al planeta y a quienes vivimos en él. Pero para muchos es como quien oye llover. Mientras tanto, parece que la cosa va a peor. Sin embargo, hay personas sensibles que actúan en el kilómetro en que se mueve su vida. Han llegado a la conclusión de que el cambio climático aminora en sus negativas consecuencias si se actúa.

Hace pocos meses se nos daba la noticia de que una asociación de mujeres mayores de Suiza había denunciado a su propio país ante el Tribunal de Derechos Humanos con sede en Estrasburgo. Este tribunal les dio la razón al determinar que el Gobierno suizo incumple sus propios objetivos de reducción de emisiones de efecto invernadero, porque no han actuado de manera oportuna y adecuada para concebir, redactar y aplicar la legislación y las medidas pertinentes. Exigir cambios al propio país: he ahí una vía abierta de actuación ante el cambio climático. Mientras celebrar el Espíritu de Asís no apunte al cambio, no hemos llegado a la meta deseada.

Quizá haya que comenzar por pensar, por interiorizar lo relativo al cambio climático. Y, para ello, nos puede ser de gran ayuda volver a leer el breve documento del Papa Francisco llamado Laudate Deum: sobre la crisis climática. Releamos lo más esencial del documento:
  1. Alabanza a Dios frente al desafío climático. Este documento, lanzado el 4 de octubre de 2023, es una continuación de la encíclica «Laudato si» de 2015. El Papa afirma, “Por más que se pretendan negar, esconder o disimular, los signos del cambio climático están ahí, cada vez más patentes”.
  2. Emergencia climática actual. No se está reaccionando adecuadamente frente al cambio climático y nos acercamos a un punto de ruptura. El Papa afirma, “Pareciera que la culpa es de los pobres. Pero la realidad es que un bajo porcentaje más rico del planeta contamina más que el 50% más pobre de toda la población mundial”.
  3. Evidencia de cambio climático. En el primer capítulo, se subraya cómo fenómenos extremos y eventos climáticos anómalos, como sequías, inundaciones, calentamiento del mar, etc., se han intensificado. El Papa destaca que estos cambios climáticos, impulsados por la humanidad, aumentan la probabilidad de estos fenómenos extremos: “Ya no se puede dudar del origen humano del cambio climático”.
  4. Injusticia hacia los pobres. Critica el documento a quienes culpan a las poblaciones empobrecidas por el cambio climático, señalando que una pequeña porción rica del mundo contamina más que la mitad más pobre de la población mundial.
  5. Origen humano del calentamiento global. Francisco enfatiza que no se puede dudar del origen humano del cambio climático, mencionando cómo la concentración de gases de efecto invernadero ha aumentado drásticamente en los últimos 50 años.
  6. La peligrosa tecnocracia. En el segundo capítulo, el Papa discute el peligro del paradigma tecnocrático, donde se prioriza el poder tecnológico y económico sin considerar la ética y la responsabilidad. El Papa afirma, “La decadencia ética del poder real se disfraza gracias al marketing y la información falsa”.
  7. Desafío del poder y la política internacional. El Papa resalta la decadencia ética del poder, destacando cómo el marketing y la desinformación pueden manipular a las poblaciones. “Es de esperar que esto ocurra con respecto a la crisis climática. Si los ciudadanos no controlan al poder político, tampoco es posible un control de los daños ambientales”.
  8. Historia de las conferencias climáticas 2023. Francisco repasa las conferencias climáticas anteriores, incluyendo la de París y la de Glasgow, señalando sus limitaciones y la falta de sanciones efectivas.
  9. Expectativas para la COP de Dubái. El Papa Francisco expresa esperanza para la COP28, instando a una aceleración en la transición energética y a compromisos efectivos. “No podemos dejar de soñar que esta COP28 dé lugar a una marcada aceleración de la transición energética”.
  10. Necesidad de un compromiso colectivo. Francisco insta a dejar de ridiculizar el tema medioambiental, reconociéndolo como un desafío humano y social, y llama a todos a trabajar juntos para enfrentar la crisis climática. “Aceptemos finalmente que es un problema humano y social en un variado arco de sentidos. Por eso se requiere un acompañamiento de todos”.
La COP28 se celebró en Dubai en diciembre de 2023 y el resultado no fue espectacular precisamente. Allí, los 158 países participantes se comprometieron tímidamente a reconocer los impactos ambientales de la agricultura, y en especial de los sectores más vulnerables al cambio climático. Casi todo sigue por hacer y de ahí la exigencia que apunta a quien, con buena fe, quiera celebrar el Espíritu de Asís 2024.
  • Exigencia política: no es una fantasía inalcanzable el anhelo de forzar a los gobiernos nacionales a aplicar, por lo menos, los acuerdos que salen de las COP. Para ello habrá que cultivar la incidencia política, comenzando por analizar, a la hora del voto, lo que un partido concreto diga sobre su compromiso con el cambio climático. A más compromiso, más apoyo en las urnas; a menos compromiso, más negativa de voto.
  • Exigencia social: tampoco es una fantasía pensar que, como se ha hecho con el tema de la regularización de inmigrantes, pueda presentarse ante el Congreso una Iniciativa Popular Legislativa sobre el cambio climático. ¿No estaría llamada la familia franciscana a apoyar a grupos que pidan esa IPL e, incluso, a entrever la posibilidad de liderar tal iniciativa movilizando las muchas fuerzas franciscanas (evangelizadoras, educativas, asistenciales, que existen en todos los ámbitos del Estado español?
  • Exigencia eclesial: Cáritas y la Iglesia han apoyado en España la IPL sobre inmigración. Se podría exigir a las instituciones eclesiales un similar apoyo al tema del cambio climático. El pasado 5 de diciembre se convocó un encuentro con el lema “La Cumbre del cambio climático y el cuidado de la casa común” que reunió a diversas organizaciones vinculadas a la Iglesia, incluyendo, además de la Fundación Pablo VI, al Movimiento Católico Mundial por el Clima; Movimiento Scouts Católico; Cáritas; y Manos Unidas, entre otras. Sería bueno exigir algo más que un mero encuentro.
  • Exigencia franciscana: pertenecer al “movimiento franciscano”, en cualquiera de sus formas, deriva en la responsabilidad adquirida de cuidar la casa común. Es algo inherente al carisma franciscano. De tal manera que podría decirse que hoy no se puede ser franciscano sin incorporar a la espiritualidad y a la práctica este elemento del cambio climático. La Interfranciscana habría de sentirse urgida por este tema y tendría que presentar a los hermanos y hermanas un plan concreto de trabajo en este campo.
  • Exigencia personal: es aquí donde cada uno puede responder con generosidad en cuatro campos: a) el campo de reciclaje y la reutilización. Son las famosas cuatro “R”: reducir, reutilizar, reciclar, recuperar. El cambio climático tiene que ver con esto, además de la urgencia de reducción de los gases de efecto invernadero que dependen en gran parte del sector industrial. b) el campo de la oración y la espiritualidad: porque una oración con compromiso es un potente dinamismo de actuación. c) el campo de la formación: porque no venimos de un mundo sensible a la problemática del cambio climático y, dada la complejidad del tema, necesitamos continua formación sobre ello. d) el campo de la política: apoyando las pequeñas acciones locales que, con frecuencia, versan sobre la problemática del cambio climático. Estas acciones son el reflejo externo del verdadero valor que se otorga al tema.
Dice Simone Weil algo muy clarificador: “El valor de una forma de vida religiosa, o, más en general, espiritual, se aprecia por la iluminación proyectada sobre las cosas de este mundo”. Porque nuestros modos de vida creyente han podido hacernos creer que eso de las “realidades temporales” era algo secundario ante el valor absoluto de las “realidades eternas”. Nada más lejos de la realidad. Una cosa está imbricada en la otra y se vuelven necesarias ambas dos. Pero la cruda realidad es que “lo espiritual” se ha llevado el gato al agua en perjuicio de “lo social”. Es hora de volver a mezclar ambas realidades. Eso lleva a potenciar el elemento “político” del seguimiento a Jesús, lo social. Por eso, nos atreveríamos a decir que la sensibilidad ante el cambio climático es necesaria hoy para ser seguidor del Nazareno. No pensemos que esto sea una exageración.

Se puede argumentar, de una manera muy genérica, que todos estamos preocupados por el cambio climático. Y, aunque eso sea cierto, nos falta dar un paso adelante para concretar esa certeza. Nos falta poner rostro externo a nuestra convicción interna. Quizá necesitemos una mística de grupo social, creer que por el mero hecho de ser personas, estamos llamados a acciones comunes. La gran cuestión del cambio climático demanda una respuesta social, común, de grupo. Hasta para eso es necesaria la fraternidad. La vida franciscana que hace de la fraternidad el centro de su opción habría de ser especialista en generar apoyos comunes a favor de las causas sociales. Allí donde haya un movimiento social en torno al cambio climático, allí deberían estar presentes los hermanos y amigos de Francisco de Asís.

Dice J. Saramago que “No cambiaremos la vida si no cambiamos de vida”. Celebrar el Espíritu de Asís desde la perspectiva que exige el Cambio Climático lanza un dardo afilado al corazón de todos: ¿estás dispuesto a cambiar de vida? Ojalá la respuesta no esté en el viento, sino en el interior donde se forjan las decisiones que ya no se vuelven atrás.

Fidel Aizpurúa Donazar, Capuchino

Cumbres del clima
¿Qué es una COP?
Conferencia de las Partes (En la actualidad son 198 las Partes) en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el cambio climático (CMNUCC) son reuniones internacionales clave, que reúnen anualmente a los líderes mundiales con el objetivo de tomar las decisiones necesarias para cumplir con los compromisos de reducción de emisiones (acordados en París en 2015) necesarios para frenar la emergencia climática en la que vivimos.
La primera se produjo en Río en el año 92 y tuvieron que pasar 21 cumbres hasta que en 2015 el Acuerdo de París se convertía en un tratado global ratificado por casi 200 países. Un hito histórico que crea un marco que posibilita la acción hacia la transformación a un modelo de desarrollo bajo en emisiones.
París necesita concretarse en acción e incrementar la ambición porque nos estamos quedando sin tiempo. ​
Algo muy positivo que se planteó en el Acuerdo de París fue crear puntos intermedios para recapitular y ver cómo lo estamos haciendo, y cuánto de cerca, o de lejos, estamos de los objetivos marcados a 2030. Sin embargo, con los compromisos adquiridos, nos encaminamos a una ascenso de 3ºC.
Lamentablemente, desde la de 2015 (COP 21) no hemos vuelto a vivir una COP que haya adoptado decisiones ambiciosas para evitar superar el 1,5 º, cifra que marca la ciencia como punto de no retorno.

Un paseo por las Cumbres del Clima
Repasemos las cumbres más recientes y las más históricas de las 28 celebradas, desde que comenzaran en 1996.

La 29.ª COP se celebrará en Bakú, Azerbaiyán, del 11 al 22 de noviembre de 2024.
2023 - DUBAI (COP 28)
2022 - EGIPTO (COP - 27)
2021 - GLASGOW (COP 26)
2019 - CHILE / MADRID (COP 25)
2015 - CUMBRE DE PARÍS (COP 21)
2013 - VARSOVIA (COP 19)
2009 - COPENHAGUE (COP 15)
1997 - KYOTO (COP 3)
1992 - CUMBRE DE LA TIERRA
En 1990 la Iglesia Católica comienza a hablar de "CRISIS ECOLÓGICA"

Emergencia climática: medio grado puede cambiarlo todo

El cambio climático avanza más rápidamente de lo que se esperaba.

De seguir a este ritmo con este elevado volumen de emisiones de CO2 a la atmósfera, la temperatura subirá más de 3ºC para finales de este siglo, algo que no nos podemos permitir. La ciencia es clara y ya ha hecho su parte, sin embargo muchos gobiernos están bloqueando los avances políticos hacia una economía descarbonizada.



jueves, 27 de octubre de 2022

DÍA DEL ESPÍRITU DE ASÍS

La Paz no es fruto de nuestra iniciativa es TAREA. Dios nos regala el don de la paz para que trabajemos por ella, viviendo y siendo mensajeros de la Paz en nuestra vida diaria.

San Francisco de Asís dijo en su momento que el hombre que trabaja con sus manos es un trabajador, el hombre que trabaja con sus manos y su mente es un artesano y aquel que trabaja con sus manos, su cabeza y su corazón es un artista. Por tanto, el tema de la PAZ es arte.

El Papa Francisco nos recuerda que el proceso de paz es un compromiso constante en el tiempo para el que se necesitan “artesanos de paz” (san Francisco diría "artistas de la Paz") dispuestos a generar procesos de encuentro-dialogo, con ingenio y valentía, sanación y curación, con acogida, servicio y amor.


En este día proponemos la manera de la oración por la paz que cada tercer lunes de mes realiza en Santa María de Trastevere la comunidad de San Egidio. Durante la oración se recuerdan las numerosas situaciones de guerra que hay en el mundo y para cada una de ellas se puede encender una luz de paz.

Oremos por la paz en el mundo entero
Por la paz en Afganistán
Por el fin de la violencia difusa en América Central
Por el fin del terrorismo en Burkina Faso
Por la paz en Camerún occidental
Por los acuerdos de paz de Colombia
Por la paz en la región de Kivu, en la República Democrática del Congo
Por el fin de las tensiones en la península coreana
Por el fin del conflicto de Etiopía
Por la paz y el fin de toda violencia en Irak
Por el fin de las tensiones entre armenios y azeríes
Por la estabilidad y la convivencia pacífica en el Líbano
Por la paz en Libia
Por el fin del conflicto de Mali
Por México y el fin de la violencia que provoca el narcotráfico
Por Birmania
Por el fin de los ataques y de la violencia en el norte de Mozambique
Por la paz y el fin del terrorismo en Nigeria
Por la paz en la República Centroafricana
Por la región de Casamance, en Senegal
Por la paz y el fin de toda violencia en Siria
Por la paz en Somalia
Por el fin de toda violencia en Estados Unidos, para que se abra el camino de la paz
Por los acuerdos de paz en Sudán del Sur
Por el fin de la guerra en Ucrania, para que callen las armas y se encuentre la vía del diálogo
Por la paz en Yemen
Por la paz y el fin de toda violencia en Tierra Santa
Por la liberación de todos los que están secuestrados en cualquier lugar del mundo
Por los gobernantes, para que lleven al mundo por caminos de paz y de diálogo
Bendice, protege y refuerza, Señor, el servicio de la Comunidad por la paz en todo el mundo. Te pedimos por todos los que trabajan por la paz
Te pedimos, Señor, por la paz en el mundo, por la paz en Ucrania y por la protección de la Comunidad. Protege, acoge, acompaña y bendice a los más pobres, a los refugiados y a las víctimas de las guerras. Haz que nos mantengamos unidos a ti a la luz de tu resurrección. Amén

miércoles, 26 de octubre de 2022

SEMANA DEL ESPÍRITU DE ASÍS: CUENTO

LOS TRES HERMANO ZAPATEROS

Juan y su hermano menor José eran dueños de una zapatería llamada “La Suela de Oro”. Allí vendían todo tipo de calzado, desde botas para caballero y zapatos para damas hasta zapatillas de deporte para niños y zapatillas de estar por casa para todos. Ambos se llevaban bien y siempre a final de mes dividían las ganancias en partes iguales.

Pero un día, y sin venir a cuento, Juan acusó a José de haber cogido dinero de la caja sin avisarle. Éste le contestó que no era cierto y aprovechó la oportunidad para reclamarle al otro que no trabajaba lo suficiente. Los dos se sintieron muy ofendidos. Comenzaron a discutir sin importarles la presencia de los clientes. De los reproches pasaron a los gritos, y de allí a los insultos. Hubieran terminado golpeándose si su hermana Vera, quien por casualidad se encontraba de visita, no los hubiera frenado.

Este desacuerdo marcó el final de los buenos tiempos. José le dijo a su hermano que no quería seguir siendo su socio. Juan respondió que tampoco él lo deseaba; que podía encargarse solo del negocio. Así fue como José se fue y, con sus ahorros, abrió su propia tienda de calzado frente a la de Juan y le puso este nombre “La Verdadera Suela de Oro”.

Ambos competían para atraer a los compradores y se volvieron rivales. En el fondo ambos deseaban reconciliarse, pero eran tan orgullosos que ninguno estaba dispuesto a dar el primer paso. A su hermana Vera le dolía mucho que ambos se hubieran distanciado. Por ello ideó un plan. Una mañana le envió a Juan un mensaje que decía: Hermano: Te pido una disculpa. Fui muy injusto contigo. Te espero en casa de Vera hoy a las 3 de la tarde para pedirte perdón. Firmado José, Juan decidió que como su hermano estaba dispuesto a reconocer su error, lo perdonaría. Lo que él ignoraba era que Vera le había mandado a José un mensaje idéntico, sólo que con la firma de Juan.

Ambos hermanos se presentaron a la cita. Juan le dijo a José: “Querido hermano, recibí tu mensaje. ¡Claro que te perdono!”. Al oír esto, José se sorprendió mucho y exclamó: “Pero ¿qué dices? Tú eres el que quería disculparse conmigo. Lo dijiste en tu mensaje”. “¿De qué mensaje me hablas? Fuiste tú quien me escribió”, replicó el otro. “¡Discúlpate!”, exigió el mayor. “¡No, discúlpate tú!”, contestó el menor.

Antes de que estallara una nueva disputa, Vera los interrumpió. Confesó que ella era la verdadera autora de los mensajes. Lo había hecho para reunirlos y aclarar las cosas. Les pidió que reconocieran sus errores y dejaran atrás el rencor. Sin embargo, ninguno parecía dispuesto a cambiar su actitud. “He cerrado la puerta de la calle con llave”, anunció finalmente Vera. “No os iréis hasta que arregléis vuestras diferencias. ¿Acaso no os dais cuenta? En el fondo, ambos queréis acabar con esta situación y volver a estar juntos. Si no fuera así, ninguno habría venido hoy a mi casa.” Javier y Jacinto reconocieron que su hermana tenía razón. Con lágrimas en los ojos se dieron un abrazo y prometieron no reñir más. Decidieron volver a trabajar juntos. Ahora tienen otra zapatería, la cual bautizaron con el nombre de “Los Hermanos”.

martes, 25 de octubre de 2022

SEMANA DEL ESPÍRITU DE ASÍS: REFLEXIÓN

Para ser mensajero de paz en el siglo XXI debemos ser:

  • Promotores de la Justicia, desde el respeto a la dignidad de todas las personas y pueblos, desde el respeto a los derechos y deberes de las personas. Luchando contra la opresión y la marginación. 
  • Promotores del Perdón, de reconciliación entre las personas, grupos sociales y pueblos. Sólo el perdón sana y cura las heridas del corazón y restablece íntegramente las relaciones humanas alteradas.
  • Promotores de tolerancia, encuentro, acogida y respeto hacia quienes pertenecen a culturas, religiones y condiciones sociales distintas a las nuestras.
  • Promotores del dialogo abierto y sincero.
  • Promotores de la no violencia.
  • Promotores de una cultura de la vida que conduzca a respetar la vida de toda persona que  Dios hace crecer en la Tierra.
  • Promotores de una cultura de cuidado de la Casa Común. Salvaguardas de la Creación
  • Promotores  de Esperanza y la Verdadera Alegría:
  • Promotores y constructores de la Fraternidad Universal. Actuando como o levadura en el ambiente en el que vivimos, mediante el testimonio del amor fraterno y con espíritu de minoridad. (acogida y servicio)
  • Promotores de vivir y regalar el Espíritu de Asís, que celebramos el 27 de Octubre.

lunes, 24 de octubre de 2022

SEMANA DEL ESPÍRITU DE ASÍS

Esta semana queremos orar juntos con toda la fuerza de nuestro corazón y de nuestra alma. Compartir con Dios nuestro Padre ese anhelo que tenemos de trabajar por un mundo solidario y en paz, un mundo justo, un mundo en el que todos podamos sentirnos felices y libres. Orar a Dios, y hacer de esta oración un clamor para que el proyecto de su Reino, ese proyecto por el que Jesús murió, se abra paso en nuestra historia humana.

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.

Maestro, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.
Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.
Amén.

jueves, 28 de octubre de 2021

ESPÍRITU DE ASÍS: INSTRUMENTOS DE DIOS

Señor, haz de nosotros, instrumentos de fraternidad, que donde tantos sufren la soledad que hace morir, nosotros seamos el hermano que hace vivir.

Señor, haz de nosotros, instrumentos de tu comunicación, que donde otros siembran separación y violencia, nosotros llevemos una palabra de unión.

Señor, haz de nosotros instrumentos de servicio, que donde tantos procuran ser servidos, nosotros llevemos la alegría de servir.

Señor, haz de nosotros, instrumentos de unidad, que donde tantos están siempre distantes, nosotros estemos siempre presentes.

Señor, haz de nosotros, instrumentos de educación, que donde tantos piden pan, nosotros sepamos enseñar a sembrar.

Señor, haz de nosotros, instrumentos de tu paz, que donde tantos levantan la mano para someter y aterrorizar, nosotros abramos nuestro corazón y nuestras manos para acoger.

miércoles, 27 de octubre de 2021

ESPÍRITU DE ASÍS 2021

Hace 35 años, el 27 de octubre de 1986, se realizó la invocación de la paz para toda la humanidad, jornada nacida de la intuición del papa Juan Pablo II. La histórica Jornada de oración, ayuno y peregrinación que reunió por primera vez a líderes y representantes religiosos del mundo, con el anhelo de “contribuir a suscitar un movimiento mundial de oración por la paz que, pasando por encima de las fronteras y naciones y alcanzando a los creyentes de todas las religiones, llegue a abrazar al mundo entero”, es lo que se llamó “El Espíritu de Asís”.

Desde entonces, la familia franciscana celebra cada año la “Jornada por la paz en el Espíritu de Asís”. Es una llamada de atención a no permanecer indiferentes a tanta violencia e injusticia social, y a defender la paz como el único camino posible para seguir adelante.

Oremos en este día no sólo por la paz en nuestro mundo, sino también para que nosotros mismos podamos ser instrumentos de aquella paz de la cual el mundo tiene necesidad. Ayúdanos Señor a superar todo aquello que nos divide, y en el Espíritu de Asís ayúdanos a promover la paz, que es el regalo de despedida de Jesús para todos nosotros.

martes, 26 de octubre de 2021

ESPÍRITU DE ASÍS: CREDO DE LA PAZ

Jesús nos invita a reunirnos en su nombre, en su presencia, dejando de lado, por un momento las pocas cosas que nos dividen para unirnos entorno al deseo común de obtener la paz.

 

CREDO DE LA PAZ

Creo en la paz, Padre bueno,
que se construye
en el respeto al otro.
En la no agresión,
en la resolución de conflictos
y no en la confrontación.

Creo en la paz
que enseñó Jesús.
Que es fraternidad de hermanos,
compasión con el otro,
solidaridad efectiva,
compromiso real con el que sufre.

Creo en la paz
que es entrega generosa
y que se construye con sacrificio
y aporte personal y grupal.

Creo en la paz activa, buen Padre,
esa que transmitieron
Gandhi y Luther King,
luchando por los derechos de todos,
desde la no violencia
y la valentía profética del evangelio.

Creo en la paz
que sabe perdonar y empezar de nuevo.
Creo en la paz
que nace de un corazón nuevo.

Pero sobre todo, Padre,
creo en la paz que nace
del pequeño aporte de cada uno,
cuando siendo instrumentos de tu paz,
y siguiendo los pasos de Francisco,
hacemos viva la justicia, la igualdad,
la libertad, y la solidaridad
en los actos de cada día. 

lunes, 25 de octubre de 2021

SEMANA DEL ESPÍRITU DE ASÍS

LA PAZ SIGNIFICA INTENTAR RESOLVER LOS PROBLEMAS SIN VIOLENCIA. Es un estado en que las necesidades se encuentran satisfechas, existe justicia social, sin abusos de poder y en que las relaciones se basan en el respeto, el encuentro, el cuidado, el diálogo y la cooperación.

Nosotros, desde nuestra perspectiva franciscana, estamos llamados a construir la paz en un compromiso constante y con una responsabilidad que es de todos y todas. Queremos trabajar por una paz positiva, que no es solamente ausencia de guerra, sino tambien justicia y libertad para todos.

Esa forma de construir es vivir la Oración de la Paz, que vamos a escuchar y rezar con este video.

 

VERSION CON DIBUJOS DE LA VIDA DE SAN FRANCISCO

miércoles, 28 de octubre de 2020

HISTORIA DEL ESPÍRITU DE ASÍS

El 27 de octubre de 1986, en Asís, las distintas comunidades religiosas rezaron en lugares diferentes, al mismo tiempo, para afirmar que solo la paz es santa, y que la búsqueda de la paz forma parte del corazón de todas las tradiciones religiosas. Era un mensaje fuerte e inequívoco que deslegitimaba la violencia y la guerra perpetradas en nombre de la religión. Era algo sencillo y nuevo: rezar por la paz, no unos contra otros como había ocurrido durante siglos, quizás milenios, sino unos junto a otros por la paz.

Aquella imagen se ha convertido casi en un icono moderno: los líderes de las distintas religiones mundiales juntos. Aquella imagen tenía una belleza, casi una estética del diálogo. Mostrarse unos junto a los otros era un modo de demostrar a los respectivos fieles que vivir juntos era posibley que los pueblos eran una única gran familia. Juan Pablo II dijo: «Tal vez nunca como ahora en la historia de la humanidad ha sido tan claro a ojos de todo el mundo el vínculo intrínseco entre una actitud auténticamente religiosa y el gran bien de la paz».

Dios de amor,
muéstranos nuestro lugar en este mundo
como instrumentos de tu cariño
por todos los seres de esta tierra,
porque ninguno de ellos está olvidado ante ti.
Ilumina a los dueños del poder y del dinero
para que se guarden del pecado de la indiferencia,
amen el bien común, promuevan a los débiles,
y cuiden este mundo que habitamos.
Los pobres y la tierra están clamando:
Señor, tómanos a nosotros con tu poder y tu luz,
para proteger toda vida,
para preparar un futuro mejor,
para que venga tu Reino
de justicia, de paz, de amor y de hermosura.
Alabado seas.
Amén.

martes, 27 de octubre de 2020

DÍA DEL ESPÍRITU DE ASÍS 2020

EL CLAMOR DE LA TIERRA Y EL LLANTO DE LOS POBRES

El 27 de octubre de 1986 tuvo lugar la primera celebración del Espíritu de Asís, en Italia. Allí se congregaron los líderes de las grandes religiones del mundo para hacer juntos un día de ayuno y oración por la paz.

Desde entonces, la familia franciscana celebra cada año la “Jornada por la paz en el Espíritu de Asís”. Es una llamada de atención a no permanecer indiferentes a tanta violencia e injusticia social, y a defender la paz como el único camino posible para seguir adelante.

El pasado 20 de octubre se celebró en Roma un Encuentro de Oración por la Paz, promovido por la Comunidad de Sant Egidio. Allí, el Papa Francisco se dirigió a los presentes y les recordó que “en este tiempo de desorientación, golpeados por las consecuencias de la pandemia de Covid-19, que amenaza la paz aumentando las desigualdades y los miedos, decimos con fuerza: nadie puede salvarse solo, ningún pueblo, nadie.”

Somos hermanas y hermanos, ¡todos! Recemos al Altísimo que, después de este tiempo de prueba, no haya más un “los otros”, sino un gran “nosotros” rico de diversidad. Es tiempo de soñar de nuevo, con valentía, que la paz es posible, que la paz es necesaria, que un mundo sin guerras no es una utopía. Por eso queremos decir una vez más: «¡Nunca más la guerra!».”

Esta transformación del mundo sólo será posible con la preservación de nuestra Casa Común y escuchando la voz de los más desfavorecidos, que son los que sufren más la injusticia de la guerra y la destrucción de la naturaleza.

 

lunes, 26 de octubre de 2020

ORAMOS EN EL ESPÍRITU DE ASÍS

CLAMA AL CIELO (Mari Patxi Ayerra)

Mientras unos vivimos en una casa cómoda,
otros hermanos a estas horas están en la calle,
sin más manta que unos cartones,
sin más luz que la de las farolas.

Mientras unos comemos más que suficiente,
otros, muchos, pasan hambre y hasta se mueren,
por no tener algo que llevarse al estómago,
y nuestras neveras y armarios rebosan de todo.

Mientras unos andan en la patera,
jugándose la vida, en busca de comida y de una vida digna,
a otros nos sobra de todo, espacio, casa,
ropa, alimentos, amigos, asistencia sanitaria y comodidad.

Mientras algunos están tirados por las calles,
maltratados, enfermos, drogándose o utilizándose,
otros vivimos rodeados de gente que nos quiere,
nos potencia y apenas vemos a los que están sufriendo.

Mientras unos hijos tuyos, Padre,
tienen una vida que no es vida
otros nos damos la gran vida.

¡Urge que rompamos distancias y nos encontremos!
Hay que compartir y repartir,
porque lo que a unos les sobra
es, justo, lo que a otros les falta.

Te tiene que doler el corazón, Padre,
al ver esta desigualdad en que vivimos,
tus hijos tan queridos, unos como otros.

Ayúdanos a romper las diferencias,
enséñanos a compartir las pertenencias,
impulsa en nosotros tu Amor,
para que nos tratemos todos como hermanos.