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viernes, 16 de junio de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: LOS LLAMÓ POR SU NOMBRE

En aquel tiempo, al ver Jesús a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor». Entonces dice a sus discípulos: «La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».

Llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia. Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó.

A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios. Gratis habéis recibido, dad gratis. (Mateo 9, 36-10, 8)

Jesús les dice a sus discípulos que la mies es abundante y que los obreros son pocos. Jesús les dice que es necesario que haya más personas como los discípulos para anunciar el Evangelio por todo el mundo.

Luego nos dice el Evangelio que fue llamando a los Doce. Y el Evangelio nos los nombra uno por uno, para que quede claro que cada uno es único, que no hay dos discípulos iguales, y que Jesús quiere a cada uno de ellos de forma especial. En la Iglesia todos somos importantes y necesarios y cada uno de nosotros puede aportar algo nuevo y distinto. Hacen falta muchas personas en la Iglesia para anunciar el Evangelio. Todos somos importantes y necesarios.

Y les dice que vayan a buscar a las ovejas descarriadas, a las personas que más necesitan de Él. Los discípulos tenían una misión, como tenemos cada uno de nosotros. Tenemos que anunciar a toda la gente que podamos que Jesús es lo mejor que podemos tener en nuestras vidas. Y que somos las personas que debemos transmitir la fe a otras personas que no son creyentes o que no han descubierto del todo lo bueno que es ser creyente.

viernes, 2 de junio de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: LA TRINIDAD

En aquel tiempo dijo Jesús a Nicodemo: Tanto amó Dios al mundo que dio a su hijo único, para que quien crea en él no perezca, sino que tenga vida eterna. Pues Dios no envió a su hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será condenado; pero el que no cree ya está condenado, porque no ha creído en el hijo único de Dios. (Juan 3,16-18)


En este domingo de la Trinidad, cantamos a Dios que es Padre, a Dios que es Hijo y a Dios que es Espíritu Santo. Es un gran misterio que queda resuelto o, por lo menos, iluminado por EL AMOR que existen entre las tres personas.

Hoy, al mirar a la TRINIDAD (Dios Padre, Hijo y Espíritu) vemos la amistad, la comunión, el amor que existe entre ellos. Rezamos juntos:

Querido amigo Jesús,
necesito crecer
y brindar más amor a los demás.
Se que tengo muchas cosas buenas para dar.
Enséñame a ofrecerlas a los demás.
Que ayude en mi casa,
que colabore en el colegio,
que de una mano a mis amigos,
que ayude siempre y en todas partes.
Porque el amor es lo más grande que hay, Señor,
y un corazón lleno de amor
tú lo tienes muy en cuenta.
Quiero vivir como Tú,
amando a los demás.

viernes, 26 de mayo de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: PENTECOSTÉS

Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. En esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: -Paz a vosotros. Y diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: - Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así os envío yo. Y dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: -Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos. (Juan 20, 19-23)



Cuando mataron a Jesús, sus amigos pasaron mucho miedo y se escondieron. Pero él, para ayudarles, volvió a su lado y les dijo: No tengáis miedo, ni os acobardéis. Al contrario tened en vuestro corazón y en vuestras manos las llaves de la paz, y con ella abrid a todos las puertas de la alegría y la paz. Y diciendo esto les comunicó su Espíritu, es decir su Amor, para que fueran mensajeros de amistad y unidad entre las personas.

viernes, 19 de mayo de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR

En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Al verlo, ellos se postraron, pero algunos dudaron. Acercándose a ellos, Jesús les dijo: «Se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos». (Mateo 28, 16-20)


Jesús, aquel hombre que nació Niño en Belén; aquel que curó a enfermos y acompañó a los tristes; aquel que curó heridas y que subió a la cruz; aquel que, al tercer día resucitó… ¡HOY SUBE A LOS CIELOS!

Esta fiesta es una fiesta de gran alegría. Jesús, al entrar en el cielo, deja una puerta abierta por la que, nosotros también, entraremos a formar parte de esa otra gran fiesta y alegría eternas que existen junto a Dios. Jesús, que tanto ha hecho por nosotros, nos acompañará desde el cielo para que no olvidemos de ir por los caminos que El nos ha marcado.

REQUISISTOS PARA SER DISCÍPULO DE JESÚS
  1. No quedarnos plantados mirando al cielo, parados, esperando.
  2. Dar a conocer el nombre de Jesús a toda la tierra.
  3. Hacer nuestra su misión, ser los testigos de Jesús en medio del mundo. (¡Atención! No hace falta irse muy lejos, a veces el desafío está cerca: en casa, con los amigos, la familia, en el trabajo…)
  4. Deja activo al Espíritu en nosotros: ser fermento de comunión, especialmente entre los más necesitados.
  5. Vivirlo con alegría, sentirnos bendecidos para llevarnos fuerza y esperanza en nuestro día a día.

viernes, 12 de mayo de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: ANUNCIAMOS LAS OBRAS DE DIOS

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Defensor, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros.

No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él
. (Juan 14, 15-21)


¿Cómo puedes anunciar las OBRAS DE DIOS? ¡Con tu amor! Elige un día de la semana y trata de hacer todas las cosas desde el amor: levantarte por la mañana sin protestar, atender en clase sin quejarte, compartir con los compañeros siendo generoso, decir palabras amables a los demás, ofrecerte a ayudar en casa… Cuando acabe el día, revisa todo lo que has hecho y dile a Jesús que le amas.

viernes, 5 de mayo de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: CAMINO, VERDAD Y VIDA

Jesús nos dice: «Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».

Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí.

En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre. (Juan 14, 1-12)


¡Jesús sigue mostrándonos el camino hacia Dios, la Verdad de Dios y la Vida de Dios! En este domingo, y ya en más de la mitad de este tiempo Pascual, celebramos a Jesús no como “un camino más” sino como el CAMINO que nos lleva hacia el Padre. ¿Nos damos cuenta de lo que ello significa? Creer en Jesús nos empuja a optar por Él con todas nuestras fuerzas y verle como la salvación que el mundo, las personas y nuestras vidas necesitan.

viernes, 28 de abril de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: EL BUEN PASTOR

En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos:

- Os aseguro que el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino saltando por otra parte, es un ladrón y un salteador. Pero el que entra por la puerta es el pastor de las ovejas. El guarda le abre la puerta y las ovejas reconocen su voz; él llama a sus ovejas por sus nombres y las saca fuera. Y cuando ha sacado todas sus ovejas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz. Pero no seguirán a un extraño, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños.

Jesús les puso esta semejanza, pero ellos no entendieron qué quería decir. Por eso Jesús se lo explicó así:

- Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que vinieron antes de mí eran ladrones y salteadores, pero las ovejas no les hicieron caso. Yo soy la puerta; el que entra por mí se salvará; entrará y saldrá y encontrará pastos. El ladrón sólo entra para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia. (Juan 10,1-10)

Jesús es el Buen Pastor porque conoce a sus ovejas, que somos nosotros, y da su vida por nosotros. Todos los que seguimos a Jesús tenemos que interesarnos por sus ovejas, o sea, por nuestros hermanos y amigos y aunque nos cueste ayudarles cuando nos necesiten.


Señor Jesús,
Que Tú seas mi Pastor, nuestro Pastor,
que no busque otros pastores
que me guíen en mi vida.
Señor que conozca tu voz,
tus maneras de hacer,
que te siga de cerca,
que sea una buena oveja.
Señor Jesús,
porque así lo has querido;
siendo Tú el único Pastor universal,
siendo Tú nuestro Pastor,
nos has escogido para que,
siguiendo tus pasos,
seamos pequeños pastores
de unas ovejas.
Dame tu Espíritu, Señor,
para seguirte como familia de tu misma familia,
para imitar tu entrega generosa,
para vivir ilusionado el camino
que conduce al amor.
¡Gracias, Pastor bueno!

viernes, 21 de abril de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: LOS DISCÍPULOS DE EMAÚS

Después de resucitar Jesús, se apareció a unos discípulos que iban a una aldea que se llamaba Emaús. Los discípulos al principio no le reconocieron y Jesús se puso a hablar con ellos y sin que se dieran cuenta, les iba explicando lo que le había ocurrido en su pasión. Cuando llego la hora de cenar, Jesús tomó el pan, lo bendijo y se lo dio. ¡Entonces lo reconocieron! ¡Es Jesús, es Jesús! Y volvieron a Jerusalén, para contárselo a los apóstoles.


¡Quédate con nosotros!
Tú que has hecho camino con nosotros
tú que te has acercado a nuestras dudas, a nuestros temores,
a nuestros desánimos: ¡QUÉDATE CON NOSOTROS!

Tú que nos has abierto la Escritura
y con tu palabra y tu presencia
has hecho arder nuestro corazón: ¡QUÉDATE CON NOSOTROS!

Tú que has aceptado no abandonarnos al declinar el día,
tú que has compartido nuestro techo
y has partido para nosotros el pan: ¡QUÉDATE CON NOSOTROS!

Tú que nos has devuelto el ánimo
y has hecho renacer en nosotros el gozo;
tú que nos envías a anunciar a los que tienen miedo,
que nos precedes en el camino
y nos preparas una mesa: ¡QUÉDATE CON NOSOTROS!

Tu cuerpo es el pan que nos congrega,
tu sangre es el vino de nuestra fiesta:
al reunimos en tu Nombre,
tu Eucaristía se convierte para nosotros en esperanza
de una vida siempre nueva. ¡QUÉDATE CON NOSOTROS!

viernes, 31 de marzo de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: DOMINGO DE RAMOS

El Domingo de Ramos es el último domingo antes del Triduo Pascual. Al Domingo de Ramos también se lo llama Domingo de Pasión. En este día, recordamos la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, unos días antes de su muerte. La celebración del Domingo de Ramos marca el inicio de la Semana Santa.

En el Evangelio de Mateo, leemos el relato de Jesús cuando llega a Jerusalén. Mientras Jesús y sus discípulos viajaban a Jerusalén para la Pascua, la gente se preparó para su llegada. “Entonces la mayor parte de la gente comenzó a extender sus mantos sobre el camino, y otros cortaban ramas de los árboles y lo cubrían con ellas. La multitud que iba delante de Jesús y la que lo seguía gritaba: ‘¡Hosana al Hijo de David! ¡Bendito el que viene en nombre del Señor! ¡Hosana en las alturas!’”. Cuando entró en Jerusalén, toda la ciudad se conmovió, y preguntaban: “¿Quién es este?”. Y la gente respondía: “Es Jesús, el profeta de Nazaret en Galilea”. (Mateo 21: 8-11)



Señor Jesús,
tú eres el camino que
nos lleva a la verdadera
vida, a la felicidad.
Ayúdanos a creer en Ti,
a no tener miedo,
a confiar en que Tú siempre
estás a nuestro lado.
Gracias por ser nuestro
amigo y nuestra esperanza.

viernes, 24 de marzo de 2023

QUINTO DOMINGO DE CUARESMA: LA RESURRECCIÓN DE LÁZARO

Hoy Jesús nos lleva hasta Betania, a casa de su mejor amigo. Vamos a escuchar atentos la Palabra:

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que éste estaba enfermo se quedó todavía dos días donde estaba. Solo entonces dijo a sus discípulos: «Vamos otra vez a Judea». Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado.

Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedó en casa. Y dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá». Jesús le dijo: «Tu hermano resucitará». Marta respondió: «Sé que resucitará en la resurrección en el último día». Jesús le dijo: «Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?». Ella le contestó: «Sí, Señor: yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo».

Jesús se conmovió en su espíritu, se estremeció y preguntó: «¿Dónde lo habéis enterrado?». Le contestaron: «Señor, ven a verlo». Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban: «¡Cómo lo quería!». Pero algunos dijeron: «Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber impedido que este muriera?». Jesús, conmovido de nuevo en su interior, llegó a la tumba. Era una cavidad cubierta con una losa. Dijo Jesús: «Quitad la losa». Marta, la hermana del muerto, le dijo: «Señor, ya huele mal porque lleva cuatro días». Jesús le replicó: «¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?». Entonces quitaron la losa. Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo: «Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para que crean que tú me has enviado». Y dicho esto, gritó con voz potente: «Lázaro, sal afuera». El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo: «Desatadlo y dejadlo andar». Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.
(Jn 11, 1-45) 

  • Jesús nunca abandona a sus amigos. Jesús siempre está “ahí”. ¿Qué haces tú para ser un buen amigo?
  • Jesús hoy devuelve la vida a Lázaro y así aumenta la fe de los que están presentes: “Yo soy la resurrección y la vida”.
  • Jesús quiere que vivas siempre con esperanza. Piensa esta semana en aquellas personas que han sembrado la semilla de la fe en tu corazón y que te ayudan a creer en Jesús y a vivir con esperanza. Dale gracias a Jesús por cada una de ellas.


El Señor hizo milagros en mi:
el milagro de la vida y de la fe,
el milagro de la gracia y del Espíritu,
el milagro del amor.
Siempre que hay amor es un milagro;
siempre que hay amor, sonríe Dios.

Salir de sí y acercarse al otro es milagro.
Olvidarse a sí y dedicarse al otro es milagro.
Perdonar y no vengarse es milagro.
Morir para que viva el otro es milagro.
La Vida, la Palabra, el Espíritu, el Amor,
siempre son milagros de Dios.

viernes, 17 de marzo de 2023

CUARTO DOMINGO DE CUARESMA: EL CIEGO DE NACIMIENTO

Hoy Jesús nos lleva hasta el templo de Jerusalén, a la piscina de Siloé, para curarnos. Vamos a escuchar atentos

En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento. Jesús escupió en la tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego, y le dijo: -Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado). El fue, se lavó, y volvió con vista.

Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban: -¿No es ése el que se sentaba a pedir? Unos decían: - El mismo Otros decían: No es él, pero se le parece. El respondía: -Soy yo.

Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego. (Era sábado el día que Jesús hizo el barro y le abrió los ojos.) También los fariseos le preguntaban cómo había adquirido la vista. El les contestó: -Me puso barro en los ojos, me lavé y veo. Algunos de los fariseos comentaban: -Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado. Otros replicaban: -¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos? Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego: -Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos? El contestó: -Que es un profeta Le replicaron: -Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros? Y lo expulsaron.

Oyo Jesús que lo habían expulsado, lo encontró y le dijo: -¿Crees tú en el Hijo del hombre? El contestó: - ¿Y quién es, Señor, para que crea en él? Jesús le dijo: -Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es. El dijo: -Creo, Señor. Y se postró ante él. (Jn. 9, 1-41).


  • Jesús ve pasar a una persona con una dificultad y corre a curarlo. ¿Cómo ayudas tú a otras personas cuando lo necesitan?
  • En la Palabra de este domingo por un lado está el ciego, que no conocía a Jesús pero sin embargo confió en Él. Se dejó curar. Y por otro lado, están los fariseos, que aunque han visto lo que Jesús ha hecho, devolviendo la vista al ciego, no confían en Él. ¿En qué lado estás tú?
  • Jesús quiere iluminar nuestra vida, compartir con nosotros la luz de su corazón, para que siempre sepamos dónde ir o cómo actuar. Dile a Jesús que confías en Él y pide que te cure de aquellas cosas que te impiden ser luz para otros.
  • Ayuda a los demás a que confíen en Jesús cuando tengan alguna dificultad. Si conoces a una persona con problemas, acércate para animarla y decirle que vas a rezar a Jesús para pedir por ella, y que ella también puede rezar y confiar en Jesús.
Este domingo también celebramos la fiesta de san José y el día del Padre. Rezamos juntos esta oración:

Querido Jesús,
queremos ser como San José,
tu padre en la tierra.
Él fue un hombre bueno y trabajador
que te enseñó a amar a Dios,
a tu madre María
y a todas las personas con las que te fuiste
encontrando en tu camino.

Gracias por los padres del mundo entero.
Por aquellos que ya se encuentran en tu presencia
y los que aún están con nosotros.
Queremos ponerlo en tus manos y pedirte por ellos. Amén.

viernes, 10 de marzo de 2023

TERCER DOMINGO DE CUARESMA: LA SAMARITANA

Este domingo Jesús nos lleva hasta un pozo en Samaría, para calmar nuestra sed. Vamos a escuchar atentos la Palabra:

En aquel tiempo llegó Jesús a un pueblo de Samaria cansado del camino, y se sentó junto al manantial. Era alrededor del mediodía. Llega una mujer de Samaria a sacar agua, y Jesús le dice: Dame de beber.

La samaritana le dice: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? (es que los judíos no se tratan con los samaritanos).

Jesús le contestó: Si conocieras el don de Dios y quien es el que te pide de beber, le pedirías tú, y el te daría agua viva.

La mujer le dice: Señor, si no tienes cubo y el pozo es hondo, ¿de dónde sacas el agua viva?; ¿eres tú más que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo y de él bebieron él y sus hijos y sus ganados?

Jesús le contesta: El que bebe de esta agua vuelve a tener sed; pero el que beba del agua que yo le daré, nunca más tendrá sed: el agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna. La mujer le dice: Señor, dame de esa agua: así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla.


  • Jesús tiene una conversación con una mujer samaritana, se acerca a las personas, las escucha... ¿Tú sueles prestar atención a los demás? ¿A quién te cuesta escuchar más?
  • Jesús quiere llenarnos el corazón de felicidad aunque a veces nuestra vida tenga dificultades.
  • El corazón de Jesús rebosa de agua viva que quiere calmar nuestra sed de alegría y felicidad: “El agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna”.
  • Esta semana toma el compromiso de recordar qué día fue tu bautismo y cómo fue: mirar de nuevo las fotos con tu familia, hablar con tus padrinos... preguntar a tus padres cómo fue ese momento en el que Jesús llenó tu corazón de agua viva. Y si aún no lo has recibido, planea con ellos cómo y cuándo será ese momento. Dale las gracias a Jesús por tu familia que ha querido sembrar en tu corazón la semilla de la fe.
Somos “surtidores” de agua viva que no podemos dejar de anunciar a otros la alegría que nos da Jesús, como hizo la samaritana. Pero no podemos anunciar, si no escuchamos a los demás primero. Piensa en alguien que necesite de tu escucha y toma el compromiso esta semana de pasar tiempo con esa persona.

Señor Jesús,
sabemos que Tú nos amas
y que eres el camino para ser buenos y felices.
Ayúdanos a querer a todas las personas como son,
sin importar de dónde vengan o cuál sea su raza,
su color o su religión.

viernes, 3 de marzo de 2023

SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA: LA TRANSFIGURACIÓN

Hoy Jesús nos lleva con sus amigos hasta el Monte Tabor. Vamos a escuchar atentos la Palabra:

En aquel tiempo, Jesús tomó consigo a Pedro a Santiago y a su hermano Juan y se los llevó aparte a una montaña alta. Se transfiguró delante de ellos y su rostro resplandecía como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. Y se les aparecieron Moisés y Elías conversando con él. Pedro entonces tomó la palabra y dijo a Jesús: -Señor, ¡qué hermoso es estar aquí! Si quieres, haré tres chozas: una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Todavía estaba hablando cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra, y una voz desde la nube decía: -Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadle. Al oírlo, los discípulos cayeron de bruces, llenos de espanto. Jesús se acercó y tocándolos les dijo: -Levantaos, no temáis. Al alzar los ojos no vieron a nadie más que a Jesús, solo. Cuando bajaban de la montaña, Jesús les mandó: -No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre resucite de entre los muertos. (Mt 17, 1-9).
  • Jesús les muestra a sus mejores amigos que merece la pena seguirlo, porque es el “Hijo de Dios, el amado”. Nosotros también queremos ser amigos de Jesús. ¿Qué cosas te alejan de ser más amigo de Jesús?
  • Jesús sabe que a veces nos cuesta descubrir que Dios nos ama hasta el infinito y que nos perdona, que es misericordioso. Y por eso, cuando estamos caídos porque hacemos algo mal o hacemos daño a los otros, Jesús nos dice: “Levantaos, no temáis”
  • Esta semana toma el compromiso de dar gracias a Dios por quererte tanto y pídele que te enseñe a ser misericordioso.

viernes, 17 de febrero de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: AMAR A LOS ENEMIGOS

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente". Pero yo os digo: no hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehúyas.

Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persiguen, para que seáis hijos de vuestro Padre celestial, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos. Porque, si amáis a los que os aman, ¿Qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publícanos? Y, si saludáis solo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto
. (Mateo 5, 38-48)

 
En el Evangelio de este domingo Jesús nos dice que cuando alguien se mete con nosotros, cuando nos insulta o nos falta al respeto o nos agrede, no le hagamos no debemos responder de la misma manera. Yo creo que más o menos en esto todos podemos estar de acuerdo. Nos puede costar más o menos, pero todos entendemos que la violencia no se debe responder con violencia, que la solución no es hacerles a los demás lo que no quieren que nos hagan a nosotros.

Pero Jesús nos dice mucho más, nos pide cosas que a veces nos cuesta bastante asumir, pero que, si lo pensamos bien, Jesús tiene toda la razón. Nos pide que amemos a nuestros enemigos, que si alguien nos da una bofetada que le ofrezcamos el otro lado de la cara. Es un paso mucho mayor que seguro que nos puede costar mucho más.

La vida creyente tiene estas cosas, y es que Jesús a veces nos pide cosas que en un primer momento nos puede costar asumir. Pero si buscamos un poco la tranquilidad, si rezamos las cosas y las meditamos con tranquilidad, lo que nos propone Jesús es lo que debe hacer una persona creyente.

Aprovechemos esta semana para que, tanto en nuestra oración diaria como en nuestra vida, podamos intentar acercarnos a lo que nos dice Jesús sobre amar a nuestros enemigos, por muy muy enemigos que nos parezcan.

viernes, 3 de febrero de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: SAL Y LUZ

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelera y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos. (Mateo 5, 13-16)


El Evangelio de hoy nos dice cosas que parecen muy claras, pero igual no lo son tanto.

Nos dice que no vale de nada tener sal en nuestra casa si no la echamos a la comida, porque entonces la comida estará sosa. Ni tampoco sirve de nada tener en casa luces y tenerlas siempre apagadas porque entonces estaremos a oscuras. El Evangelio nos dice que es importante que usemos la sal y la luz y sobre todo que nosotros, los cristianos, somos la sal y la luz de este mundo. Nosotros podemos dar luz y ser la pizca de sal que hace que las cosas se vean más claras y que nos sepan mucho mejor.

Pero claro, eso depende de nosotros, de cómo hagamos y vivamos las cosas. ¿Somos la sal de nuestro pueblo o barrio? ¿Somos la luz cuando estamos con nuestros amigos o con nuestra familia, o cuando estamos en el cole? Esas son las preguntas que debemos hacernos.

Jesús nos dice que somos la sal y la luz del mundo y que nuestra misión es ofrecer la sal y la luz que Dios nos ha dado a todo el mundo, en todo el mundo, a todas las personas. Esa es nuestra misión.

viernes, 27 de enero de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: LAS BIENAVENTURANZAS

En aquel tiempo al ver Jesús el gentío, subió al monte, se sentó y se acercaron sus discípulos; y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo: «Bienaventurados los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra. Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. (Mateo 5, 1-12a)
 


El Evangelio de este domingo es el que se conoce como el de las bienaventuranzas, porque Jesús dice que hay una serie de personas que son los bienaventurados. Y esas personas no son precisamente las personas que mejor les va en la vida, sino a lo que Jesús, y por lo tanto todos los cristianos debemos prestar más atención y estar más cerca.

Jesús nos habla de los que lloran, los que tienen misericordia, lo que trabajan por la justicia, los limpios de corazón… Seguramente que no son las personas que podemos decir que están llamadas a ser las personas más famosas o protagonistas en el mundo en el que vivimos.

Pero para los creyentes no es importante que alguien esté bien valorado por los demás. A veces, ser creyente supone decir o hacer algo que sabemos que tenemos que hacer, pero que puede suponer que una parte de la sociedad piense que no está bien. NO hacemos las cosas por quedar bien; hacemos las cosas porque nuestra preocupación es estar con los que más sufren, es hacer realidad el sueño de Dios que no es otro que todos nos sintamos hijos suyos y que consideremos a todas las personas como nuestros hermanos. Las bienaventuranzas son como una guía para las personas que somos cristianas.

Hoy, que celebramos el Día escolar por la no-violencia y la paz, tenemos más presente la enseñanza de Jesús que nos dice: Bienaventurados los que trabajan por la paz, porque ellos serán llamados hijos de Dios. Que estas palabras de Jesús nos animen a ser instrumentos de paz y bien para cuantos nos rodean.

viernes, 20 de enero de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: PESCADORES DE HOMBRES

Pasando Jesús junto al lago de Galilea vio a dos hermanos, a Simón, al que llaman Pedro, y a Andrés, que estaban echando el copo en el lago, pues eran pescadores. Les dijo: "Venid y seguidme y os haré pescadores de hombres". Inmediatamente dejaron las redes y le siguieron. Y pasando adelante vio a otros dos hermanos, a Santiago, hijo de Zabedeo, y a Juan, que estaban en la barca repasando las redes con Zebedeo, su padre. Jesús los llamó también. Inmediatamente dejaron la barca y a su padre y lo siguieron. Recorría toda Galilea enseñando en las sinagogas y proclamando el Evangelio del Reino, curando las enfermedades y dolencias del pueblo.


Jesús comenzó a proponerles a algunas personas que le acompañaran en la tarea de anunciar la llegada del Reino de Dios. En este evangelio vemos como se lo propone a un grupo de pescadores humildes, pobres, con poca suerte en la pesca, personas que se tenían que ganar la vida casi a diario con lo que pescaban. Y Jesús les dice que lo dejen todo y le sigan, es decir, que le sigan sin condiciones.

Entre ellos estaba Pedro, san Pedro, el que luego sería el primer Papa de la Iglesia. Una persona con un gran corazón y que, como todos nosotros, podemos tener nuestros momentos difíciles en los que nos cuesta seguir a Jesús al cien por cien. Por eso también debemos aprender que Jesús nos llama a todos. Jesús no busca a los perfectos, sino que nos busca constantemente a todos, quiere que todos seamos creyentes.

viernes, 13 de enero de 2023

EVANGELIO DEL DOMINGO: JESÚS ES EL HIJO DE DIOS

En aquel tiempo, al ver Juan a Jesús que venía hacia él, exclamó: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: "Tras de mí viene un hombre que está por delante de mi, porque existía antes que yo. Yo no lo conocía, pero he salido a bautizar con agua, para que sea manifestado a Israel"».

Y Juan dio testimonio diciendo: «He contemplado al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma, y se posó sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquel sobre quien veas bajar el Espíritu y posarse sobre él, ese es el que bautiza con Espíritu Santo". Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios».
(Juan 1, 29-34)


Jesús, quiero escuchar tu voz
Jesús, quiero escuchar tu voz y seguir tus enseñanzas.
Quiero conocer tu vida, tus Palabras, tus gestos de amor verdadero.
Quiero prestar mucha atención a lo que nos dices cada domingo en la Eucaristía.
Quiero aprender a vivir como discípulo y seguir tus pasos.
Abre mi corazón, mis oídos y mi inteligencia,
para que pueda recibir tu mensaje y cambiar mi vida.
Quiero escuchar tu voz para vivir cada día más cerca de Dios y hacer su voluntad.
Quiero ser tu testigo, Jesús, con mis obras y mis palabras,
para que te lleve a tantas personas necesitadas de ti y de tu amor.
Que así sea, Señor.

viernes, 16 de diciembre de 2022

CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO

El nacimiento de Jesús fue de esta manera: María, su madre, estaba prometida con José, y antes de vivir juntos resultó que ella esperaba un hijo, por obra del Espíritu Santo.

José, que era bueno y no quería denunciarla, decidió rechazarla en privado. Pero apenas había tomado esta triste decisión se le apareció en sueños un ángel del Señor, que dijo: José, hijo de David, no tengas reparo en aceptar a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo, y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados.

Cuando José se despertó hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y se llevó a casa a su mujer.


Señor Jesús, te pedimos que las luces exteriores de este tiempo no lleguen a eclipsar tu venida a nuestras vidas, Tú que eres el verdadero brillo de la Navidad. Llénanos con tu alegría y con tu amor.

Señor Jesús, te pedimos por nuestras familias. Que tu Luz brille en medio de nuestras relaciones y que, por la gracia de tu encarnación, todas las enemistades, indiferencias y peleas cesen, abriendo espacio de amor y de paz.

Señor Jesús, te pedimos por todas las personas que están en la oscuridad, por los que no encuentran el sentido de la vida, por los que no te conocen. Ayúdales a encontrar Tu Luz en esta Navidad.

Dios nuestro, iluminados por la luz de tu Hijo y guiados por tu Espíritu de Amor, concédenos la gracia de permanecer en esta luz todos los días de nuestra vida, de manera que caminemos siempre de tu mano, alegres y junto a ti, por Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina por siempre. Amén.


lunes, 12 de diciembre de 2022

TERCER DOMINGO DE ADVIENTO

En aquel tiempo, Juan, que había oído en la cárcel las obras del Mesías, mandó a sus discípulos a preguntarle: «¿Eres tú el que ha de venir o tenemos que esperar a otro?».

Jesús les respondió: «Id a anunciar a Juan lo que estáis viendo y oyendo: los ciegos ven, y los cojos andan; los leprosos quedan limpios y los sordos oyen; los muertos resucitan y los pobres son evangelizados. ¡Y bienaventurado el que no se escandalice de mí!».

Al irse ellos, Jesús se puso a hablar a la gente sobre Juan: «¿Qué salisteis a contemplar en el desierto, una caña sacudida por el viento? ¿O qué salisteis a ver, un hombre vestido con lujo? Mirad, los que visten con lujo habitan en los palacios. Entonces, ¿a qué salisteis?, ¿a ver a un profeta? Sí, os digo, y más que profeta. Este es de quien está escrito: “Yo envío mi mensajero delante de ti, el cual preparará tu camino ante ti”. En verdad os digo que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan el Bautista; aunque el más pequeño en el reino de los cielos es más grande que él».



¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?
Decimos que eres el esperado pero ¡esperamos otras cosas! Decimos que haces ver a los ciegos, pero nos cuesta mirar por tus ojos. Decimos que haces andar a los paralíticos, pero se nos hace tan difícil caminar por tus senderos. Vienes a limpiar nuestras conciencias, y preferimos caminar en el fango. Sales a nuestro encuentro para darnos vida y abrazamos las cuerdas que nos llevan a la muerte.

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?
Como Juan, queremos saberlo. Como Juan, queremos preparar tu llegada. Como Juan, en la cárcel del mundo, levantamos nuestra cabeza porque queremos que Tú nos liberes.

¿QUIÉN ERES TÚ, SEÑOR?
Si eres la alegría, infunde a nuestros corazones júbilo. Si eres salud, inyéctanos tu fuerza y tu salvación. Si eres fe, aumenta nuestro deseo de seguirte. Si eres amor, derrámalo en nuestras manos para, luego, poder ofrecerlo a nuestros hermanos.

El mundo te necesita para devolverle la alegría, la paz y la esperanza. Por eso, Señor, porque sabemos quién eres Tú… ¡Ven y no tardes en llegar…Señor!