viernes, 26 de febrero de 2021

VIERNES DE CUARESMA - PRIMARIA: LA TRANSFIGURACIÓN

EVANGELIO DEL DOMINGO: En aquel tiempo, Jesús se llevó a Pedro, a Santiago y a Juan, subió con ellos solos a una montaña alta, y se transfiguró delante de ellos. Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero* del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: Maestro, ¡qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Estaban asustados, y no sabía lo que decía.

Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: Éste es mi Hijo amado; escuchadlo.

De pronto, al mirar alrededor, no vieron a nadie más que a Jesús, solo con ellos. Marcos 9,2-10

PENSAMOS. Subimos al monte Tabor a encontrarnos con el Señor, ESCUCHAMOS su Palabra que nos indica que su Hijo es el Camino y hemos de “escucharlo”. Es una invitación a mirar a lo alto, a escuchar la Palabra de Jesús.

La montaña alta es el punto de partida. Nos elevamos para poder divisar mejor, para poder trazar un camino, dibujar un mapa. Pero subir una montaña implica un esfuerzo de escalada. Nos encontramos con Jesús en lo alto de la montaña, y es allí donde Dios nos dice que le escuchemos. Desde lo alto contemplemos la belleza de la creación y a su creador.

REZAMOS. Señor. Muchas veces me gustaría relacionarme sólo con las personas con las que me llevo bien y con las que me quieren. Pero Tú nos has dicho que hay que querer a todos y cuidarlos, especialmente a los más necesitados. Ayúdame a acercarme a los que están solos, a los que nadie hace caso, a los que no me caen muy bien.

*Los bataneros eran los propietarios o encargados de manejar el batán, una máquina de madera que funcionaba como un molino de agua y permitía elevar y dejar caer unos grandes mazos de madera. Su finalidad era golpear el paño para compactarlo y acabar de limpiarlo.

jueves, 25 de febrero de 2021

SOÑAR UN MUNDO MEJOR

Soñamos un mundo…
  • …sin individualismo, donde las personas estén en el centro de las decisiones políticas, sociales y económicas.
  • …sin contaminación, donde todas las personas y las generaciones venideras, sepamos disfrutarlo y protegerlo.
  • …sin pobreza, donde todas las personas podamos vivir con dignidad.
  • …sin desigualdades, donde las personas de cualquier país tengan las mismas oportunidades.
  • …sin guerras, donde todas las personas de cualquier raza, género, religión u orientación sexual podamos vivir en paz.
  • …sin analfabetismo, donde niñas, niños, jóvenes y adultos puedan acceder a una educación de calidad.
  • …sin discriminación hacia las mujeres y niñas, donde mujeres y hombres de cualquier edad disfruten de los mismos derechos y oportunidades.

Soñar con un mundo mejor y convertirlo en realidad
depende de nuestro comportamiento
de amar con pasión y sin parar con profundad fidelidad.
Soñar con un mundo mejor debe ser la meta a conquistar.
Soñar con un mundo mejor debe ser, por el amor, la realidad.
Soñar con un mundo mejor debe ser nuestra meta a alcanzar.
Soñar con un mundo mejor, tratar de convertirlo en realidad.
 

miércoles, 24 de febrero de 2021

ECO-MIÉRCOLES: LAS CINCO "R"

RECHAZAR: los productos tóxicos, no biodegradables o no reciclables, deben quedarse fuera de la lista de la compra. Incluso la limpieza del hogar se puede hacer de manera ecológica, sin recurrir a productos industriales. Por ejemplo, podemos rechazar las bolsas de plástico que nos quieren dar cada rato: “Sin bolsa, por favor.”

Rechazar productos que sean malos para el medio ambiente, como el poliespán y el plástico, productos que no son biodegradables o que tardan demasiado tiempo en deshacerse. Rechazar es ayudar al planeta, es ser considerado con la Tierra. Rechazar consiste en tener prioridades, consiste en decir NO cuando el producto o las sustancias que contiene tienen consecuencias negativas para el medio ambiente y el planeta.

martes, 23 de febrero de 2021

CUENTO: LOS PALILLOS LARGOS

Cierto día, un sabio visitó el infierno. Allí vio a mucha gente sentada en torno a una mesa ricamente servida. Estaba llena de alimentos, a cuál más apetitoso y exquisito. Sin embargo, todos los comensales tenían cara de hambrientos y el gesto demacrado. Tenían que comer con palillos, pero no podían porque eran unos palillos tan largos como un remo. Por eso, por más que estiraban su brazo, nunca conseguían llevarse nada a la boca. 

Impresionado, el sabio salió del infierno y subió al cielo. Con gran asombro, vio que también allí había una mesa llena de comensales y con iguales manjares. En este caso, sin embargo, nadie tenía la cara desencajada; todos los presentes lucían un semblante alegre; respiraban salud y bienestar por los cuatro costados. Y es que allí, en el cielo, cada cual se preocupaba de alimentar con los largos palillos al que tenía en frente.

Quien no es capaz de mirar más allá de la punta de su nariz no podrá ser capaz de entender lo que ocurre con los demás. Es importante mirar las cosas desde la perspectiva de los demás, además de la nuestra.

  • ¿Conoces las dificultades o problemas con los que se enfrentan las personas que están contigo?

A veces nos quejamos de que los demás no se fijan en nosotros y no les importan nuestros problemas pero... ¿qué hacemos nosotros?

  • ¿Qué estás dispuesta/o a hacer hoy para demostrar a quienes conviven contigo que "te importan" como personas y que eres capaz de salir de ti misma/o para comprender y ayudar, ser más solidaria/o con quienes te rodean?

lunes, 22 de febrero de 2021

ORACIÓN: NO NOS DEJES CAER

Cuando un deportista quiere disputar una competición importante no puede llegar directamente y ponerse en la línea de salida sin haberse preparado antes durante mucho tiempo. Necesita del entrenamiento y el esfuerzo para poder hacer la carrera y conseguir ser campeón. Igualmente, un actor que quiere hacer una buena obra de teatro, necesita de muchas horas de ensayo para poder triunfar sobre el escenario. Jesús, antes de predicar, necesitó de 40 días para prepararse y pedir a su padre Dios que le ayudase, y por eso se fue al desierto, donde nadie le pudiese molestar y fuese capaz de prepararse bien. Nosotros también necesitamos muchas veces apartarnos de todo y meternos en nuestro cuarto, o irnos al campo o sentarnos en un banco solos y pensar. Por eso, en estos días de Cuaresma podríamos irnos a nuestro “desierto” particular para encontrarnos con Dios: en la capilla del colegio, en la cama antes de dormir, en el camino a casa… donde más cómodos estemos y, al menos un minutito, podamos encontrarnos con Dios y hablar con Él.

Oración
En la tentación de la autosuficiencia, no nos dejes caer, Señor.
En la tentación de tener todo, no nos dejes caer, Señor.
En la tentación de consumir todo lo que nos ofrecen, no nos dejes caer, Señor.
En la tentación de creernos los únicos y mejores, no nos dejes caer, Señor.
En la tentación de confiar sólo en nosotros y no en ti, no nos dejes caer, Señor. </